IGLESIA CUBANA COMIENZA CELEBRACION NAVIDEÑA CON CONCIERTO
La Iglesia Católica cubana comenzó su celebración de Navidad, restaurada este mes como festividad pública, con un inusitado concierto organizado en la Plaza de la Catedral de La Habana. <BR>El máximo jerarca de la Iglesia Católica en Cuba, el c...
La Iglesia Católica cubana comenzó su celebración de Navidad, restaurada este mes como festividad pública, con un inusitado concierto organizado en la Plaza de la Catedral de La Habana.
El máximo jerarca de la Iglesia Católica en Cuba, el cardenal Jaime Ortega, aprovechó la ceremonia del martes por la noche para explicar el sentido de esta festividad religiosa ante centenares de habaneros.
"La fiesta de Navidad exige un corazón de niño, pero no es una fiesta infantil. Un corazón de niño, pero en una mente y una personalidad de adulto, capaces de volver a ser fundamentalmente limpios, transparentes, pero pensando en los grandes males y en los grandes problemas de la Humanidad", apuntó Ortega.
Este es el primer concierto navideño público organizado por la Iglesia Católica en Cuba luego que el gobierno comunista de la isla autorizara restablecer la Navidad como festividad oficial después de estar suspendida durante tres décadas.
Ortega, quien es también arzobispo de La Habana, haba dicho anteriormente el martes en conferencia de prensa que su solicitud para transmitir un mensaje a los cubanos a través de los medios masivos de información estatales todavía no había sido respondida positivamente por las autoridades del país.
Ortega señaló la diferencia entre el Año Nuevo y la Navidad, algo que los cubanos más jóvenes ven casi de una misma manera.
Para el médico cubano Carlos Aguero, de 40 años y quien disfrutaba el concierto con su familia aunque dijo no ser religioso, "este año, volver a las fiestas del 24 y el 25 de diciembre es muy bien recibido por todos".
"Mis padres sí festejaban la Nochebuena y la Navidad. Con mi familia nunca lo pude hacer, el fin de año era lo principal, pero creo que ambas fiestas nos ayudan a unirnos más y a olvidar un poco nuestros problemas cotidianos", apuntó el médico.
Por su parte, Ortega se refirió a que la Navidad "es íntima, es de familia, es del corazón, que reclama de nosotros la intimidad del hogar, la cercanía de los seres queridos".
"El Año Nuevo es otra fiesta, que cae dentro del tiempo de Navidad, que puede hacerse en una plaza contemplando un reloj, en salones de bailes, con grupos de amigos", ex//// < plicó el cardenal.
Un especial agradecimiento dio Ortega a todos los que hicieron posible la fiesta de Navidad, a las autoridades de la nación, a todas las fuerzas del orden de la Habana Vieja, que eran muchas en los alrededores, y a los que trabajaron en el montaje del espectáculo.
La Plaza de la Catedral, ubicada en la parte colonial de La Habana, estaba engalanada con campanas navideñas y se encontraban en ella algunos centenares de personas procedentes de casi todas la parroquias de la capital cubana.
Los cubanos disfrutaron de un coro gigante de cerca de 400 voces, entre niños y adultos, que se mantiene en activo luego de la visita del Papa Juan Pablo II, en enero de 1998 y que interpretaron villancicos tradicionales como "Lindo cascabel", "Niños de Belén", entre otros.
Un fuerte aplauso se escuchó cuando la locutora del concierto dijo frases como: "Por primera vez reunidos en la Plaza de la Catedral. Esta es la época más gloriosa de la historia de la Iglesia. La historia nunca jamás estará tan de nuestra parte como ahora"




