CIENTIFICOS LOGRAN CADENAS DE ATOMOS DE ORO A BAJA TEMPERATURA
Científicos de la Universidad Autónoma de Madrid lograron cadenas de hasta siete átomos de oro en fila india a temperaturas cercanas al cero absoluto, lo que ha permitido su manipulación, informó este centro docente en un comunicado. <BR>Es...
Científicos de la Universidad Autónoma de Madrid lograron cadenas de hasta siete átomos de oro en fila india a temperaturas cercanas al cero absoluto, lo que ha permitido su manipulación, informó este centro docente en un comunicado.
Este logro abre el camino a investigaciones sobre aspectos de la física y avanzar en el conocimiento de las fuerzas interatómicas, agrega el comunicado.
A escala atómica, las propiedades eléctricas y físicas son cualitativamente distintas de los correspondientes a escalas mayores: las leyes de la física cambian y más todavía si los átomos se reúnen en filas de a uno, situación para la que se han predicho propiedades exóticas.
Tales son las condiciones logradas en el Laboratorio de Bajas Temperaturas de la Universidad Autónoma, que las cadenas de átomos de oro permanecieron estables durante horas, lo que permite su manipulación (doblar y estirar), indica la nota.
Además, esas cadenas soportan una densidad de corriente muy superior (decenas de millones de veces) a la que puede circular por un cable normal.
Estas investigaciones son posibles gracias a la miniaturización continua de la microelectrónica, que abre la posibilidad de construir dispositivos electrónicos elementales a escala nanométrica (un nanómetro es una milmillonésima parte de un metro, y un átomo de oro tiene unos 0,3 nanómetros de diámetro).
Los experimentos se llevan a cabo utilizando un microscopio de efecto túnel ultraestable en el que con una punta afilada se toca levemente una superficie metálica formando un contacto microscópico.
En este descubrimiento, cuyos resultados serán publicados en el próximo número de la revista Natura, participaron los profesores Gabino Rubio y Nicolás Agrait, del Instituto Universitario de Ciencia de Materiales Nicolás Cabrera y el Laboratorio de Bajas Temperaturas de la Universidad Autónoma de Madrid




