EXODO DE MILES DE CAMPESINOS ANTECEDE LA INVESTIDURA DE PASTRANA
Un éxodo motivado por la violencia guerrillera y paramilitar que obligó al desplazamiento de miles de campesinos en zonas del centro, norte, este y sur de Colombia, antecede la investidura del conservador Andrés Pastrana, prevista para el próx...
Un éxodo motivado por la violencia guerrillera y paramilitar que obligó al desplazamiento de miles de campesinos en zonas del centro, norte, este y sur de Colombia, antecede la investidura del conservador Andrés Pastrana, prevista para el próximo viernes.
Más de 20.000 desplazados se concentran en el puerto fluvial de Barrancabermeja, centro norte del país, en Bogotá y en cuatro municipios del departamento de Arauca, este, en la frontera con Venezuela.
La situación más grave se registra en Barrancabermeja, sobre el río Magdalena, donde unos siete mil campesinos empezaron a llegar hace dos semanas y ocuparon ocho centros educativos.
El sábado pasado un grupo de desconocidos, al parecer paramilitar, asesinó a una decena de hombres en tres lugares de Barrancabermeja.
Algunas autoridades tratan de establecer si esa matanza obedece a un plan de los paramilitares para obligar a los desplazados a regresar a sus parcelas.
"Nadie garantiza el derecho a la vida en la ciudad", dijo Isaac Jiménez, secretario de Gobierno de esa ciudad, en declaraciones a emisoras locales.
Los miles de desarraigados se encuentran en condiciones precarias de salud, sin alimentos y sin servicios básicos.
Según cifras oficiales, cada día llegan a Bogotá más de medio centenar de personas que huyen de la confrontación armada de la guerrilla, los paramilitares y el Ejército.
Los desplazados pretendieron ocupar la Catedral pero desistieron tras la intervención del arzobispo de la capital, Pedro Rubiano Saéz que pidió a la policia que los desalojara.
Los templos "no son lugares para albergar personas en esas circunstancias y los que más sufren son los niños y lo indicado es que busquen ayuda en oficinas del Estado acondicionadas para ello", señaló el religioso.
Estos desplazados intentaba seguir el ejemplo de unas cien personas que, la semana antepasada, ocuparon el seminario Monfortiano, en el sector sureste de la capital colombiana, y desde entonces permanecen "invitados" allí.
Otro grupo de unos sesenta desplazados permanecen desde hace dos semanas también en la entrada de la embajada de Estados Unidos y otros intentaron, sin éxito, ocupar la Defensoría del Pueblo la semana pasada, pero la Policía lo impidió.
En Arauca, este del país, por otra parte, se registra una situación de huelga general en los municpios de Tame, Fortul, Saravena y Arauquita donde el transporte, el comercio y las actividades estudiantiles están paralizadas desde el viernes pasado.
Los alimentos comenzaron a escasear dijo el secretario departamental de Gobierno, Néstor Fidalgo quien considera que la situación "es tensa" ya que los pobladores exigen cumplimiento a pactos suscritos con el Gobierno en enero pasado.
El funcionario, sin embargo, dijo que no tiene información de presuntas presiones de la guerrilla para forzar marchas e impulsar la protesta.
El gobierno suscribió acuerdos con esos municipios el pasado 26 de enero para investigar e identificar a los paramilitares de la zona así como se comprometió a desarrollar obras de salud, educación e infraestructura de servicios




