DAÑOS A SALUD POR MALAS CONDICIONES DE TRABAJO Y NO POR ORDENADORES
Las malas condiciones en el lugar de trabajo y no las pantallas de los ordenadores son las causantes de los dolores de cabeza, vértigo, problemas musculares o cansancio visual, males comunes de quienes trabajan en oficinas, según los últimos e...
Las malas condiciones en el lugar de trabajo y no las pantallas de los ordenadores son las causantes de los dolores de cabeza, vértigo, problemas musculares o cansancio visual, males comunes de quienes trabajan en oficinas, según los últimos estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los expertos de la OMS consideran que las radiaciones ultravioletas emitidas por las pantallas de los ordenadores son notablemente inferiores a las producidas por la luz natural en un día de invierno.
Las pantallas -unos 150 millones de unidades en funcionamiento en el mundo- emiten radiaciones ópticas ultravioletas de onda larga a las que siempre se ha responsabilizado de la mayoría de los problemas de salud sufridos por los trabajadores que las usan, como cataratas, fatiga, erupciones cutáneas o daños a las embarazadas.
Por esta razón, la OMS y otras agencias han elaborado multitud de estudios para determinar si los campos electromagnéticos generados por las pantallas tienen consecuencias negativas para la salud.
En estas investigaciones llevadas a cabo en Estados Unidos y Europa en los últimos años no se ha podido demostrar ninguna relación entre los efectos sobre las mujeres embarazadas o en las enfermedades visuales con la utilización de las pantallas.
Sin embargo, en los últimos estudios se han introducido nuevas variables, como la calidad del aire dentro del lugar de trabajo, el estrés provocado por el exceso de actividad, los elementos ergonómicos disponibles para los trabajadores o la postura en la que éstos se sientan mientras usan los ordenadores.
Estos estudios sugieren que es el medio ambiente del trabajo y no las emisiones de campos electromagnéticos las que podrían ser un factor determinante en los efectos negativos derivados del uso de las pantallas.
La OMS y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierten además contra la proliferación de mecanismos de protección para los supuestos efectos adversos de las pantallas, los cuales no protegen de forma efectiva contra las emisiones de las éstas.
Incluso aquellos que reducen las emisiones no tienen valor práctico, ya que los campos electromagnéticos y las radiaciones que generan constituyen sólo una parte muy pequeña de los límites de exposición permitidos en los estándares internacionales.
Excepto para las pantallas defectuosas, que reducen la luminosidad, los mecanismos de protección que reducen las emisiones electromagnéticas no son recomendados ni por la OMS ni por la OIT




