GOBIERNO: HABRA DIALOGO CON EPR SOLO SI DEPONE LAS ARMAS
El Gobierno mexicano condicionó el inicio de un diálogo de paz con el grupo armado Ejército Popular Revolucionario (EPR) a que los rebeldes depongan las armas, dijo el Secretario (ministro) de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa. <BR>"N...
El Gobierno mexicano condicionó el inicio de un diálogo de paz con el grupo armado Ejército Popular Revolucionario (EPR) a que los rebeldes depongan las armas, dijo el Secretario (ministro) de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa.
"No ofrezco que la ley se va a dejar de aplicar" en caso de que los rebeldes renuncien a la violencia, pues el EPR ha cometido secuestros y homicidios, y dejar de aplicar la ley favorece "que se eleve el grado de violencia", añadió el responsable de la política interior de México.
Si deja de aplicarse la ley se estaría faltando a la obligación que impone el servicio público, añadió Labastida Ochoa.
El máximo responsable del orden público aseguró que el EPR sólo tiene presencia en los estados de Guerrero y Oaxaca, sur de México, y de manera esporádica en otras regiones.
También rechazó que el EPR pueda recibir un trato similar al que tiene la guerrilla zapatista en el estado suroriental de Chiapas.
Añadió que este grupo armado, que hizo su irrupción el 28 de junio de 1996 en el estado de Guerrero, se ha debilitado en los últimos meses.
Prueba de ello, explicó, es la escisión de una de sus columnas para formar al Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), que se enfrentó el 7 de junio con soldados mexicanos en la comunidad de El Charco, Guerrero, con un saldo de 11 rebeldes muertes, cinco heridos y 22 capturados.
El Secretario de Gobernación se reunió hoy en Chilpancingo (Guerrero) con miembros del Consejo Estatal de Seguridad local, a quienes entregó 280 millones de pesos (unos 31,1 millones de dólares) para reforzar la seguridad en la región.
En lo que va de junio de han registrado dos enfrentamientos en Guerrero entre rebeldes y militares, con un saldo de once guerrilleros y tres soldados muertos.
Según la Procuraduría General de la República (PGR), el EPR tiene presencia en los estados de Puebla, Hidalgo, Oaxaca, Guerrero, México, Chiapas y Distrito Federal.
El Gobierno mexicano sólo ha reconocido como fuerza beligerante al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que se alzó en armas el 1 de enero de 1994 en el estado de Chiapas.
El Gobierno y el EZLN entablaron unas conversaciones de paz en febrero de 1994, pero fueron suspendidas en septiembre de 1996 después de que la guerrilla zapatista responsabilizara al Gobierno federal de incumplir los acuerdos firmados con ellos en febrero de 1996




