ACEPTACION DE DIALOGOS INICIA PROCESO LARGO Y DISPENDIOSO
Con la aceptación por las guerrillas colombianas de los diálogos de paz con el presidente electo, Andrés Pastrana, comienza en Colombia lo que éste ha calificado como un proceso que será "largo y dispendioso". <BR>El Ejército Nacional de Libera...
Con la aceptación por las guerrillas colombianas de los diálogos de paz con el presidente electo, Andrés Pastrana, comienza en Colombia lo que éste ha calificado como un proceso que será "largo y dispendioso".
El Ejército Nacional de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL) anunciaron el jueves su disposición para negociar al tiempo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) comenzaron el tira y afloja previo a los diálogos.
En un comunicado leído por los presos líderes del ELN en Medellín (noroeste), Francisco Galán y Felipe Torres, el grupo señaló que por ahora deben establecerse asuntos previos, como la manera en que han de realizarse los primeros contactos.
A su vez, el encarcelado jefe del EPL, Francisco Caraballo, afirmó tener "disposición de diálogo" en carta al obispo de Barrancabermeja (nordeste), Jaime Prieto, en la que se declaró "atento a las decisiones del nuevo gobierno en ese sentido".
El jefe de las FARC, Manuel Marulanda, alias "Tirofijo", recordó el compromiso preelectoral de Pastrana de ordenar el repliegue de tropas en cinco pueblos sureños y selváticos, una de las condiciones puestas desde 1995 por el grupo para negociar.
Marulanda hizo su "cuenta de cobro" en un mensaje enviado a todos los frentes de las FARC en la celebración de los 34 años de esa guerrilla.
Cuando se conoció la posición del ELN, Pastrana la calificó como "una puerta que se abre" para las negociaciones de paz.
"Estamos dispuestos a mantener las puertas abiertas", insistió Pastrana, quien reiteró que "la paz es la máxima obligación del próximo gobierno" y mostró su interés en que se defina pronto el cómo, el cuándo y el dónde de los contactos.
Con el ELN la última de las preguntas parece resuelta con la oferta de realizar un diálogo inicial en la cárcel donde están recluidos Galán y Torres, pero con un simultáneo contacto por radio con la jefatura del grupo insurgente "en las montañas de Colombia".
"Encontramos compatible su propósito de paz con el nuestro", anotó el ELN, que reitera su principal condición para dialogar: la realización de una "convención nacional", posible antecedente de una asamblea constituyente "de carácter democrático y con una amplia participación de las mayorías".
"Que la nueva Constitución sea un verdadero tratado de paz y ponga las bases para resolver todos los problemas del actual conflicto político, social y militar", indicó el ELN.
Esos puntos son los mismos pactados en Madrid el 9 de febrero pasado, cuando portavoces internacionales del ELN firmaron con el Gobierno un preacuerdo que fue roto el 23 de marzo por la "inconsulta" filtración del documento a la prensa.
A principios de abril, cuando se conoció que el 14 de febrero había muerto por una hepatitis viral el jefe máximo del ELN, el ex sacerdote español Manuel Pérez, se supo que esa había sido la causa verdadera de la ruptura del preacuerdo, ya que el grupo guerrillero estaba reajustando sus jerarquías.
Como sucesor de Pérez fue nombrado Nicolás Rodríguez, alias "Gabino", quien hace dos semanas declaró a periodistas que en el ELN "jamás nos desmovilizaremos".
El comunicado del ELN añade que "ningún proceso de paz puede pretender de la insurgencia la rendición, el desarme, la desmovilización y la negación de nuestros objetivos políticos" pues "la paz sólo es posible con justicia social, desarrollo, democracia, soberanía y libertad".
A su vez, el líder del EPL destacó del programa de paz de Pastrana su voluntad de una "vía negociada para resolver la confrontación", de dialogar "sin condiciones previas", de discutir temas sociales, políticos y económicos, de la posibilidad de efectuar una Constituyente y la necesidad de participación internacional.
Una facción del EPL entregó las armas a principios de esta década y se convirtió en el grupo político Esperanza, Paz y Libertad, pero un grupo disidente mantuvo el nombre de la guerrilla y siguió actuando, sobre todo en el nordeste del país.
"Tirofijo", por su parte, ratificó lo que ya había anunciado el jefe militar de las FARC, Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy": la orden de bombardear bases militares y policiales en varios municipios del país, aunque resulte afectada la población civil.
Esa decisión, considerada por analistas como parte de una "medición de fuerzas" previa a los diálogos, fue la primera de las FARC después de los comicios, antes de los cuales habían mostrado su complacencia con el programa de paz de Pastrana.
Los principales grupos guerrilleros del país también han coincidido en la necesidad de que el Gobierno luche contra los grupos paramilitares como condición para el diálogo




