TRAS LAS BUENAS PALABRAS, FALTA SABER QUIEN PONE EL DINERO
Tras el final de la Asamblea Especial extraordinaria de la ONU sobre la droga, una de las grandes cuestiones pendientes para que la nueva estrategia acordada tenga éxito es si las Naciones Unidas dispondrán del dinero necesario para cumplir lo...
Tras el final de la Asamblea Especial extraordinaria de la ONU sobre la droga, una de las grandes cuestiones pendientes para que la nueva estrategia acordada tenga éxito es si las Naciones Unidas dispondrán del dinero necesario para cumplir los principales objetivos.
"El reto que tenemos es ser capaces de tener un plan de inversiones amplio y potente que haga viable este programa, sobre todo en lo que concierne a la sustitución de cultivos", reconoció Gonzalo Robles, delegado del Gobierno español para el Plan Nacional sobre Drogas.
El programa adoptado incluye, entre otros puntos, la erradicación o reducción significativa de los cultivos de coca y adormidera para el año 2008, a través de un programa de introducción de cosechas alternativas en los países de cultivo.
Los cálculos de Pino Arlacchi, subsecretario general de la ONU y director de la Oficina de la ONU para la Prevención de la Droga Drogas y el Crimen (UNDCP), apuntan a que serían necesarios unos 5.000 millones de dólares para poder cumplir este objetivo.
"No creemos que necesitemos los 5.000 millones de golpe, sino poco a poco", explicó hoy Sandro Tucci, el portavoz de Arlacchi, para intentar hacer más llevadera la cifra.
Acerca de la escasez de compromisos específicos recibidos durante la sesión especial, Tucci dijo que "hasta ahora hemos recibido muy buenos indicios (sobre las contribuciones), dejemos que se traduzcan en hechos y cifras".
En la reunión de tres días, sólo unos pocos países anunciaron un compromiso firme de aumentar su contribución financiera a UNDCP para el conjunto del programa, entre ellos España, Portugal, Alemania o Suráfrica.
El Jefe de Gobierno español, José María Aznar, anunció en el plenario que Madrid volverá a aumentar su contribución voluntaria para financiar proyectos de cooperación, especialmente en la reducción de la demanda.
El aumento de la contribución española será de un 20 por ciento, explicó Gonzalo Robles.
Otros países, como Francia o Japón, mostraron su voluntad para continuar su amplia cooperación con UNDCP, pero sin garantizar expresamente, al menos por ahora, una mayor aportación económica.
Pero el caso más paradigmático es Estados Unidos, el principal contribuyente (y deudor) de la ONU, que dio un mensaje contradictorio, prueba de que Washington aún no acaba de ver claro cómo se llevará a cabo el proyecto.
Si bien el presidente Bill Clinton afirmó que "cumpliremos con nuestra parte para hacer una realidad el objetivo" de reducir drásticamente los cultivos, los miembros de su Gobierno que acudieron a la reunión dieron un mensaje muy diferente.
"El plan (de reducción de cultivos) aún no está sobre la mesa", dijo el jefe de la lucha antidrogas de Estados Unidos, el general Barry McCaffrey.
Estados Unidos reiteró lo que otros representantes estadounidenses habían señalado en las últimas semanas, y es que ni el Gobierno ni el Congreso de Washington quieren comprometer fondos para los programas de cultivos alternativos hasta saber cómo será empleado y controlado el dinero.
Los mayores productores de coca y adormidera son países que Estados Unidos considera entre algunos de los más corruptos o con mayores violaciones de los derechos humanos, como Afganistán, Myanmar (Birmania) o Colombia.
McCaffrey esgrimió, como contrapartida a los planes de la ONU, el caso de Perú, que ha logrado una importante reducción de los cultivos de coca "con sólo una pequeña ayuda de Estados Unidos".
Según el "zar" antidrogas de EEUU, lo que hizo Perú para reducir sus cultivos de coca o adormidera fue "tener voluntad política y reinstaurar la ley", en una alusión implícita a que eso está al alcance de cualquier gobierno con o sin ayuda de la ONU




