CANDIDATOS SE QUEDAN SIN DINERO PARA SEGUNDA VUELTA
Los candidatos presidenciales colombianos Horacio Serpa y Andrés Pastrana invirtieron gran parte del tope legal de gastos de 8.637 millones de pesos (6,31 millones de dólares) en la primera vuelta electoral, por lo que tienen serios aprietos ec...
Los candidatos presidenciales colombianos Horacio Serpa y Andrés Pastrana invirtieron gran parte del tope legal de gastos de 8.637 millones de pesos (6,31 millones de dólares) en la primera vuelta electoral, por lo que tienen serios aprietos económicos para la segunda, que será el próximo día 21.
Según un estudio de un grupo de contables contratados por una veeduría electoral y varios medios periodísticos locales, Serpa ha gastado 8.196,23 millones de pesos (5,86 millones de dólares) y Pastrana, 6.464,31 millones de pesos (4,62 millones de dólares).
En el caso de Serpa, que aspira por el partido en el Gobierno, el Liberal, su empresa política efectuó gastos que superan en 3.745 millones de pesos (2,68 millones de dólares) el total de ingresos, de 4.450,64 millones de pesos (3,18 millones de dólares).
La evaluación, publicada por la prensa de Bogotá, muestra que la campaña de Pastrana, de la oposición conservadora, registra un superávit de 551,53 millones de pesos (394.618 dólares), dado que recibió aportaciones por 7.015,84 millones de pesos (5,02 millones de dólares).
Las cifras corresponden al estado financiero de las campañas de Serpa y Pastrana hasta el 31 de mayo pasado, cuando tuvo lugar la primera vuelta de los comicios presidenciales colombianos.
Serpa ocupó el primer lugar en la primera vuelta, con 3.647.007 votos, seguido de Pastrana, con 3.613.278, y de la independiente Noemí Sanín, que fue la sorpresa de estas elecciones al alcanzar 2.825.706 sufragios.
Como ninguno de los aspirantes logró la mitad más uno de los votos, los 20,9 millones de colombianos con derecho a votar decidirán el próximo día 21 la sucesión del presidente, Ernesto Samper.
Como las leyes electorales reconocen entre 419 y 838 pesos por voto obtenido, para sus campañas los candidatos dependerán del sector bancario, al que le pagarán con el dinero que les reponga el Estado tras la segunda vuelta.
Esta reposición de gastos no se contabiliza a efectos del tope de inversión autorizado por las leyes




