HONDURAS SERA 20 AÑOS PAIS DE CENIZAS POR DESTRUCCION DE BOSQUES
Honduras será dentro de 20 años un país de cenizas si continúa la destrucción acelerada de sus bosques, según advertencias de expertos en medio ambiente. <BR>De los siete países que forman América Central, incluyendo a Belice, Honduras es el q...
Honduras será dentro de 20 años un país de cenizas si continúa la destrucción acelerada de sus bosques, según advertencias de expertos en medio ambiente.
De los siete países que forman América Central, incluyendo a Belice, Honduras es el que tiene la mayor masa boscosa, con casi seis millones de hectáreas, que representan el 53,2 por ciento de su territorio, que mide 112.492 kilómetros cuadrados.
Pero cada año, este país fronterizo con Guatemala, El Salvador y Nicaragua, pierde unas 108.000 hectáreas de bosques, según estudios conservadores de la Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal (COHDEFOR).
Investigaciones hechas entre 1962 y 1990 revelan que Honduras habría perdido 1,4 millones de hectáreas de bosques, de ellas 1,2 millones eran del tipo latifoliado, y el resto de manglares. Y recuperó 43.500 hectáreas de coníferas.
Ian Walker, consultor británico que lleva varios años viviendo en Honduras, dijo que la destrucción del bosque "es alarmante", y advirtió que si no se actúa rápidamente y se da prioridad a las áreas protegidas, "se perderá lo poco que queda del bosque latifoliado".
La situación ambiental del país fue analizada el pasado martes en Tegucigalpa en el Seminario Taller Fortaleciendo las Perspectivas para el Desarrollo Sostenible de América Central.
Los expertos advierten que se debe frenar el avance acelerado de la frontera agrícola, porque hay muchas regiones donde ya no queda nada para explotar.
Entre otros efectos negativos por la destrucción del bosque, destaca el empobrecimiento de la biodiversidad, lo que tiene un coste económico muy alto para el país.
Hasta ahora -añade un estudio- se ha estimado la pérdida en biodiversidad en términos de reducción del número de especies animales y vegetales.
En Honduras están identificadas ocho zonas de vida en ecosistemas del bosque, con un registro de unas 1.100 especies de fauna entre mamíferos, aves, reptiles, peces y anfibios, y 5.000 de flora. Los menos conocidos son los numerosos grupos de insectos y otros invertebrados, plantas no vasculares, hongos, protozoarios y bacterias.
El problema "es grave", porque la deforestación, la caza y recolección con fines de subsistencia o comerciales, amenazan el hábitat y diezman varias especies de fauna, añade el estudio, que también destaca el alto consumo de leña como combustible, sobre todo en las áreas rurales.
Los efectos de la destrucción del bosque en Honduras son visibles en las fotografías aéreas tomadas recientemente, que muestran grandes regiones que antaño fueron boscosas. También se aprecian los cauces de piedra de fuentes de agua que eran ríos.
Para citar otro ejemplo, en ciudades como Tegucigalpa, donde a principios del decenio de los 70 su temperatura ambiente no pasaba de los 25 grados centígrados en verano, en los 90 llega hasta 34, debido a la deforestación de todos los cerros que bordean la capital, situada a unos 1.000 metros sobre el nivel del mar.
Los cerros alrededor de Tegucigalpa estaban antes cubiertos de pinos, y ahora son asiento de más de 300 colonias marginales, en su mayoría de personas que llegaron del campo




