Recomposición de gabinete: ¿hacia dónde va el gobierno?
Analistas consideran que la llegada de nuevos ministros al gabinete es oportuna, pero tardía.

Esta noche el debate en Hora 20, tuvo como objetivo analizar la recomposición del gabinete ministerial; la presencia de funcionarios del gobierno en la "bodega uribista"; y la crisis constitucional en El Salvador.
El viernes de la semana pasada el presidente Iván Duque anunció los nombres de las personas que lo acompañarán en las carteras de Agricultura, Salud y Trabajo, bajo el rótulo de “técnicos con sentido social”. Con la llegada de estos nuevos ministros, se ha discutido si finalmente el presidente Duque le da la bienvenida a otros partidos al gobierno nacional.
Estos cambios se suman a otros movimientos dentro del gobierno, como la llegada de Nancy Patricia Gutiérrez a la consejería de derechos humanos y de Alicia Arango al ministerio del Interior.
Con la llegada de tres nuevos ministros, se habla de la entrada al gobierno de los partidos Cambio Radical y de la U. Por un lado está Fernando Ruiz Gómez, que llega al ministerio de Salud, es médico y fue viceministro de la misma cartera. Este es reconocido por ser allegado a algunos círculos de Cambio Radical.
Por el lado del partido de la U, llega Ángel Custodio Cabrera al ministerio del Trabajo. Exsenador del mismo partido, contador, exconcejal de Bogotá y delegado del presidente Duque ante el Banco Centroamericano de Integración Económica.
Por el lado del partido Conservador, que se declaró bancada de gobierno, llega al ministerio de Agricultura con Rodolfo Enrique Zea, actual presidente de la Sociedad Fiduciaria de Desarrollo Agropecuario, economista y expresidente de Findeter.
Este lunes el editorial del diario El Espectador planteaba si estos movimientos en el gobierno son un verdadero cambio, con mayor participación de los partidos o si por el contrario el presidente cada vez más está cerrando su círculo. Por otro lado, se espera qué pueda salir de la reunión en Hatogrande entre el presidente y su gabinete.
Funcionarios del gobierno en "bodega uribista"
Una publicación realizada por la “Liga contra el Silencio” en la que denuncian la creación de un grupo de WhatsApp liderado por algunos militantes del Centro Democrático, que funcionaría como bodega para difundir mensajes a través de Twitter y hashtags en contra de periodistas, políticos y medios de comunicación.
Uno de los aspectos que más ha causado revuelo es la presencia de varios funcionarios del gobierno en el grupo de WhatsApp; entre estos, estaba la cónsul en Orlando, Florida, Caludia Bustamante, creadora del grupo y que entre tanto, no cumple con los requisitos para el cargo, como lo denunció el periodista Daniel Coronell. Otro de los participantes era Víctor Muñoz, administrador del grupo y hoy alto consejero para Asuntos Económicos y Transformación Digital. Otro de los participantes era la Jefa de prensa del senador Álvaro Uribe Vélez y el exdiector de RTVC, Juan Pablo Bieri, nombrado “moderador” del grupo, pero nunca envió un mensaje en el chat.
El Centro Democrático a través de un comunicado se pronunció diciendo que el partido no cuenta con herramienta de organización para generar estrategias de redes sociales contra medios, periodistas u opositores. En el comunicado también dicen que la investigación es de poco rigor y concluyen pidiendo respeto por los militantes del partido.
Crisis constitucional en El Salvador
Pasando al plano internacional, se analizó la crisis constitucional en El Salvador, donde el presidente Nayib Bukele ingresó al Parlamento salvadoreño en compañía de la Policía Nacional Civil y hombres de las Fuerzas Armadas y ordenó el inicio de la sesión, ampardo, según dijo, por un derecho divino. Después del acto en el legislativo, ante miles de personas dio una semana de plazo a los diputados para que aprobaran un crédito de 109 millones de dólares, el cual es clave para desarrollar un plan de seguridad en uno de los países más violentos del continente. De lo contrario, anunció una insurrección. La oposición exige la intervención de la OEA, para detener, lo que ha llamado un “autogolpe de Estado”.




