¿Qué puede hacer la dieta para prevenir el cáncer?
Los alimentos, su preparación y como los consumimos, son la base de una dieta equilibrada que puede prevenir ciertos tipos de cáncer.


Lo que comemos no sólo incide sobre la salud del presente, sino también sobre nuestro estado sanitario en el futuro, debido al valor preventivo de los alimentos, que se encuentra en su capacidad para intervenir en los ciclos de estructuración del ADN, de tal manera que “elementos como los antioxidantes o las vitaminas permiten reparar daños a nivel celular y evitar modificaciones que deriven en una célula mala”, explica el doctor Robledo
Si bien este vínculo entre obesidad y cáncer no es de causa-efecto, ya que pueden intervenir múltiples factores, una alimentación variada reduce las posibilidades de enfermar
Cuando el diagnóstico oncológico no se puede evitar, la importancia de unos hábitos de vida saludables reside en su capacidad para combatir la desnutrición y el deterioro inmunitario provocados por el tratamiento o la propia enfermedad
Dos características, prevención y calidad de vida, que sugieren un tratamiento multidisciplinar del cáncer, en el que la actividad física y el estado nutricional se conviertan en parte del tratamiento
Alimentos y prevenciónLlegar a encontrar una dieta variada, en función de la edad y el consumo calórico de cada persona, permite reducir el riesgo oncológico y afrontar mejor la enfermedad
En función de la grasa sobrante y el consumo individual de calorías, es posible ajustar alimentos y proporciones para desarrollar una dieta equilibrada que reduzca el peligro de cáncer, debido a que:Junto a la reducción de alimentos perjudiciales, una dieta adecuada puede incluir nutrientes protectores como la fibra, que previene al organismo contra el cáncer de estómago o mama, y la vitamina D, por su papel protector frente al cáncer de colón
- El consumo habitual de carne roja aumenta el riesgo de cáncer de colon.
- La grasa de los alimentos está relacionada con el cáncer de mama, colón y próstata.
- El consumo de alcohol excesivo supone mayores probabilidades de padecer tumores de laringe, páncreas y vías biliares.
Los hábitos de vida después del diagnósticoFruto de la patología y el tratamiento, los pacientes oncológicos padecen alteraciones metabólicas, desnutrición y problemas alimentarios, que obligan a tener en cuenta la alimentación para mejorar su calidad de vida
Junto a estas medidas, en ocasiones, para alcanzar una dieta adecuada a cada persona es necesario evitar ideas arraigadas en los pacientes y sus familias, que relacionan la salud con una alimentación abundante o que abusan de un componente por sus comprobado efectos positivos
Además de la salud, la manera de cocinar puede tener en cuenta la saborización, es decir, las alteraciones sufridas por los pacientes en cuanto al sabor y olor de los alimentos, lo que permite elaborar un plato que sepa bien, sin la necesidad de añadir un extra de grasa
“Incorporar orégano y apio a unas lentejas genera un estimulo de sabor que les permite comerlas y evita utilizar chorizo, que les puede parecer demasiado salado”, afirma
Bajo la idea de que “los alimentos no curan”, Pedro José Robledo insiste en que ello no quiere decir que no aporten los nutrientes necesarios para reducir el riesgo de padecer la enfermedad o mejorar la respuesta al tratamiento
tomado de: EFE salud.




