Desde los dos años estoy en la 'cuerda floja': Nik Wallenda
El primer hombre que atravesó el Gran Cañon, contó en La W que proviene de una familia de acróbatas y que convenció a su familia de realizar la hazaña con su entrenamiento.

Foto: EFE(Thot)

En diálogo con www.wradio.com.co el equilibrista Nik Wallenda, el primer ser humano en cruzar con éxito un afluente del Gran Cañón de Colorado sobre una cuerda floja, explicó que la disciplina y la tradición familiar le permitieron conseguir este record.
El funambulista de 34 años explicó que al final del recorrido de 426,7 metros corrió porque la adrenalina acumulada y la emoción de estar cerca de su meta, lo hicieron acelerar el paso que mantuvo a un cuarto de milla.
Wallenda, que proviene de una familia de siete generaciones de equilibristas, varios de sus parientes muertos durante sus actuaciones, explicó que la disciplina y el entrenamiento en circunstancias adversas, como practicar con vientos de 90 millas por hora, le dan la seguridad y confianza personal y a su esposa e hijos de lograr los objetivos.
“Convencí a mi familia con el entrenamiento, con mi disciplina (…) mis hijos desde que nacieron me han visto quebrar records”, afirmó el acróbata que tardo 22 minutos y 54 segundos en atravesar el afluente.
Igualmente contó que desde los dos años ha estado “en la cuerda floja” y que a los cuatro años ya estaba haciendo las acrobacias, comenzando a 60 centímetros de altura. Además, explicó que a pesar que jugaba baloncesto, fútbol y toda actividad propia de un niño, siempre pensaba en la cuerda.
La hazaña fue registrada en vivo con múltiples cámaras, incluso desde helicópteros para demostrar que no había ningún truco, pues no contaba con medidas de seguridad como arnés o malla de salvaguarda.
Wallenda ha quebrado varios records del mismo tipo y, ahora, se convierte en el primer ser humano en cruzar el reconocido gran cañón a una altura equivalente a la del Empire State de Nueva York.
El funambulista de 34 años explicó que al final del recorrido de 426,7 metros corrió porque la adrenalina acumulada y la emoción de estar cerca de su meta, lo hicieron acelerar el paso que mantuvo a un cuarto de milla.
Wallenda, que proviene de una familia de siete generaciones de equilibristas, varios de sus parientes muertos durante sus actuaciones, explicó que la disciplina y el entrenamiento en circunstancias adversas, como practicar con vientos de 90 millas por hora, le dan la seguridad y confianza personal y a su esposa e hijos de lograr los objetivos.
“Convencí a mi familia con el entrenamiento, con mi disciplina (…) mis hijos desde que nacieron me han visto quebrar records”, afirmó el acróbata que tardo 22 minutos y 54 segundos en atravesar el afluente.
Igualmente contó que desde los dos años ha estado “en la cuerda floja” y que a los cuatro años ya estaba haciendo las acrobacias, comenzando a 60 centímetros de altura. Además, explicó que a pesar que jugaba baloncesto, fútbol y toda actividad propia de un niño, siempre pensaba en la cuerda.
La hazaña fue registrada en vivo con múltiples cámaras, incluso desde helicópteros para demostrar que no había ningún truco, pues no contaba con medidas de seguridad como arnés o malla de salvaguarda.
Wallenda ha quebrado varios records del mismo tipo y, ahora, se convierte en el primer ser humano en cruzar el reconocido gran cañón a una altura equivalente a la del Empire State de Nueva York.






