Campesinos marchan en Mahates exigiendo solución a crisis alimentaria y ambiental
Son cerca de 500 familias las que han resultado afectadas en la Ciénaga de Aguasclaras y Atascoso en Mahates y Arjona a causa de las inundaciones.

Campesinos marchan en Mahates exigiendo solución a crisis alimentaria y ambiental. Foto: Cortesía Nyria Ramírez(Thot)

Más de 500 familias campesinas y pescadores de varios municipios de Bolívar desde finales del año 2016 y lo corrido del 2017, sufren a causa de las inundaciones de sus parcelas debido a la apertura aparentemente ilegal de un chorro que buscaba hacer llegar agua a la ciénaga de Las Piedras.
Según los manifestantes, pese a los esfuerzos por cerrar este boquete que llegó hasta los 40 metros de anchura, las filtraciones siguen en aumento y las pérdidas de las cosechas han sido cuantiosas para los campesinos cultivadoras de los Playones de la Ciénaga de Aguas Claras y Atascoso en Mahates y Arjona.
“Solo podemos decir que fueron manos criminales las que abrieron ese chorro, enviamos un comunicado a la alcaldía para que solucionaran el problema y le pedimos tierra y costales para cerrar el boquete, pero no es suficiente, se necesita maquinaria pesada, pues las filtraciones que le quedan se van volviendo cada día más grandes y no se ha logrado cerrar”, afirmó Antonio Gutiérrez uno de los campesinos afectados.
Para estas poblaciones, la situación se vuelve compleja, porque a la pérdida de los cultivos se suma las deudas adquiridas, para sembrar sus parcelas
“Cultivamos yuca, maíz, berenjena, frijol, ají dulce, productos que garantizan la seguridad alimentaria y que además su comercialización representa un importante ingreso económico para el pago de las deudas, los servicios, el estudio de nuestros hijos, y demás necesidades en la familia”, manifestó el campesino.
A través de un documento dirigido a la alcaldía municipal, los campesinos y pescadores solicitaron un censo de las familias afectadas, para lograr ayuda humanitaria.
“Los campesinos han tenido que entrar a sus parcelas en canoa para poder rescatar lo poco que quedó de sus cultivos. La institucionalidad no ha escuchado sus peticiones, y es por eso que deciden marchar pacíficamente para que se resuelva con urgencia su situación” dijo Karen Martínez, abogada que acompaña a los campesinos en la defensa de sus derechos.
Agregaron, “la apertura ilegal de chorros se ha convertido en una de las estrategias más usadas por los terratenientes para expandir los límites de sus predios, afectando no sólo el normal funcionamiento de los ecosistemas de las ciénagas, sino a quienes a quiénes históricamente como en este caso, los campesinos de Mahates hemos usado los playones para la producción de alimentos”.






