Álvaro Dávila es trasladado a la cárcel Modelo y pasará Navidad tras las rejas
Permanecerá recluido en el pabellón de alta seguridad hasta que se profiera resolución de acusación en su contra dentro del proceso conocido como el "carrusel de contratación".

(Thot)

La Fiscalía señaló al abogado de ser el encargado de acomodar licitaciones de obras públicas para entregárselas a determinados contratistas como el grupo Nule y Emilio Tapia.
Porque es un peligro para la sociedad y para el desarrollo del proceso que se le adelanta por el “carrusel de la contratación”, Dávila debe ser recluido en un centro carcelario, consideró el juez.
Los argumentos de la defensa en el sentido de que Dávila no posee antecedentes judiciales y padece problemas de salud, fueron insuficientes para librarlo de la prisión. De igual manera, la jueza 29 de control de garantías precisó que se cumplieron los requisitos formales en el procedimiento de captura adelantado por agentes del CTI.
El abogado Álvaro Dávila no aceptó los delitos de concierto para delinquir, cohecho e interés indebido en la celebración de contratos que le fueron imputados por la Fiscalía en la misma audiencia.
"Álvaro Dávila, Samuel Moreno, Iván Moreno, Emilio Tapia, Julio Gómez, entre otros, se pusieron de acuerdo a través de diferentes reuniones, que se llevaron a cabo dentro y fuera del país para cometer delitos indeterminados para atentar contra la administración pública", señaló el fiscal del caso, Juan Vicente Valbuena.
Además el Fiscal precisó que Dávila era la persona encargada, al parecer, de asegurar mediante contratos de prestación de servicio, que él mismo elaboraba, el pago de sobornos a funcionarios del Distrito que se prestaban para actos de corrupción.
"Álvaro Dávila aceptó indirectamente la promesa de recibir el 8 por ciento del valor total de los contratos de obra 071 y 078 de la malla vial y el 10 por ciento de los contratos 091 y 093 de interventoría de esos contratos ofrecida por Miguel Nule, Manuel Nule, Guido Nule y Mauricio Galofre, dinero que se pagaría una vez recibido el anticipo a los hermanos Moreno Rojas y funcionarios del IDU que intervinieron en el proceso de adjudicación de esos contratos", añadió el fiscal.
Porque es un peligro para la sociedad y para el desarrollo del proceso que se le adelanta por el “carrusel de la contratación”, Dávila debe ser recluido en un centro carcelario, consideró el juez.
Los argumentos de la defensa en el sentido de que Dávila no posee antecedentes judiciales y padece problemas de salud, fueron insuficientes para librarlo de la prisión. De igual manera, la jueza 29 de control de garantías precisó que se cumplieron los requisitos formales en el procedimiento de captura adelantado por agentes del CTI.
El abogado Álvaro Dávila no aceptó los delitos de concierto para delinquir, cohecho e interés indebido en la celebración de contratos que le fueron imputados por la Fiscalía en la misma audiencia.
"Álvaro Dávila, Samuel Moreno, Iván Moreno, Emilio Tapia, Julio Gómez, entre otros, se pusieron de acuerdo a través de diferentes reuniones, que se llevaron a cabo dentro y fuera del país para cometer delitos indeterminados para atentar contra la administración pública", señaló el fiscal del caso, Juan Vicente Valbuena.
Además el Fiscal precisó que Dávila era la persona encargada, al parecer, de asegurar mediante contratos de prestación de servicio, que él mismo elaboraba, el pago de sobornos a funcionarios del Distrito que se prestaban para actos de corrupción.
"Álvaro Dávila aceptó indirectamente la promesa de recibir el 8 por ciento del valor total de los contratos de obra 071 y 078 de la malla vial y el 10 por ciento de los contratos 091 y 093 de interventoría de esos contratos ofrecida por Miguel Nule, Manuel Nule, Guido Nule y Mauricio Galofre, dinero que se pagaría una vez recibido el anticipo a los hermanos Moreno Rojas y funcionarios del IDU que intervinieron en el proceso de adjudicación de esos contratos", añadió el fiscal.






