Messi deja marca, silenciosa pero efectivamente
El traspaso del título de Jugador Europeo del Año, premio actualmente conocido como Balón de Oro, ocurrió de hecho durante la final de la Liga de Campeones disputada en mayo pasado, cuando Lionel Messi eclipsó al ganador del 2008, Cristiano Ronaldo.
Por Mark Elkington
MADRID (Reuters) - El traspaso del título de Jugador Europeo del Año, premio actualmente conocido como Balón de Oro, ocurrió de hecho durante la final de la Liga de Campeones disputada en mayo pasado, cuando Lionel Messi eclipsó al ganador del 2008, Cristiano Ronaldo.
El delantero argentino marcó el segundo gol del Barcelona, con un inusual cabezazo, poniendo su sello a una contundente victoria por 2-0 ante el Manchester United, y confirmando su lugar como el principal goleador del torneo, con nueve tantos.
El entrenador Pep Guardiola, luego de que el jugador completó una tripleta sin precedentes con los títulos de la Liga, la Copa del Rey y la Liga de Campeones, dijo después de la final en Roma: "Creo que él es el mejor jugador y no necesitabamos ganar hoy para saber que es el mejor".
Fuera de la cancha, la comparación entre Ronaldo y Messi no podría ser más dispar. Messi no es una superestrella que se pavonea con una apariencia de actor de cine.
Hasta que se cortó el pelo el año pasado aún tenía la imagen de un adolescente desinteresado que avanzaba con hombros encogidos, cabellera lacia y se expresaba con palabras tímidas.
Pero en la cancha los dos comparten muchos cualidades: los dos son punteros con una gambeta eléctrica y un ojo clínico para el gol.
Messi usualmente juega en el extremo derecho aún cuando es zurdo, y sus zigzagueantes carreras eliminando rivales en diagonal hacia el área para rematar o dar un pase a un compañero se han convertido en la marca registrada del llamativo estilo de ataque del Barcelona.
Los críticos que decían que Messi era egoísta y que no se acoplaba bien con sus compañeros de equipo fueron silenciados de una vez y para siempre el año pasado.






