Luis Carlos Restrepo dice que sí está buscando asilo en otro país
A través de un comunicado en el portal "Periodismo Sin Fronteras", el excomisionado afirmó que la Fiscalía recurrió a falsos testigos para imputarle cargos y sí está buscando asilo

(Thot)

A través de un comunicado publicado en el portal Periodismo Sin Fronteras, el excomisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, afirmó que la Fiscalía General de la Nación recurrió a falsos testigos para imputarle cargos y confirmó que está buscando asilo.
Restrepo aseguró que con “profundo dolor debo decir que la empresa criminal de la que quieren hacerme responsable se encuentra en realidad en la Fiscalía General de la Nación. Jamás pensé que la maldad humana pudiera llegar hasta estos límites. ¡Pobre Colombia!”.
El texto agrega que “hoy, vestidos con el ropaje de la ley, los criminales se han se han apoderado de la Fiscalía. Si fueron capaces de hacer este montaje del que me acusan, no dudarán en matarme cuando me tengan a su alcance”.
Finalmente, dijo que recurrirá a las leyes internaciones para que otro gobierno le dé la protección que en Colombia no le quisieron dar. “Ante estas infamias solo cabe la dignidad del silencio”, concluye.
Comunicado
He escuchado con espanto las imputaciones calumniosas que me hace la Fiscalía. Como si fuera poco, para declararme un peligro para la sociedad, recurren a testigos falsos que jamás he visto en mi vida, cuyos nombres desconozco, para decir ahora que intenté comprar silencios y preparar desmovilizaciones fraudulentas.
Con profundo dolor debo decir que la empresa criminal de la que quieren hacerme responsable se encuentra en realidad en la Fiscalía General de la Nación. Jamás pensé que la maldad humana pudiera llegar hasta estos límites. ¡Pobre Colombia!
Hoy, vestidos con el ropaje de la ley, los criminales se han apoderado de la Fiscalía. Si fueron capaces de hacer este montaje del que me acusan, no dudarán en matarme cuando me tengan a su alcance. Recurriré por eso a las leyes internacionales para que otro gobierno me de la protección que el de mi país no quiso o no pudo darme. Y ante estas infamias solo cabe la dignidad del silencio.






