Informe de reestructuración pone la lupa en la liquidación del expresidente de Pacific
El expresidente de Pacific, José Francisco Arata, fue removido del cargocon un pago de US$7,8 millones como solución a demandas potenciales por terminación del contrato.

José Francisco Arata, ex presidente de Pacific. Foto: Colprensa(Thot)

El informe de la firma auditora PricewaterhouseCoopers, conocido por el portal de noticias económicas Primera Página, reveló que el ex presidente de Pacific fue removido de su cargo a partir del 17 de agosto de 2015, tras un acuerdo de Separación, lo cual podrían ser considerados un potencial trato de preferencia.
El llamado “Acuerdo de Separación” totalizó pagos al ex presidente por un total de US$7.8 millones y la continuación del pago de los beneficios de empleo para el ex presidente durante un período de un año.
Un pago inicial de US$5,0 millones se hizo al ex presidente en agosto de 2015 y un pagaré de fecha 16 de septiembre de 2015 por un monto de US$2,8 millones se le entregó al ex presidente con respecto del saldo restante, dice PWC.
"Un nuevo pago se hizo al ex presidente el 10 de marzo el año 2016 que representa la mitad del pagaré. Un pagaré revisado por US$1,4 millones fue emitido al ex presidente”.
El monitor PricewaterhouseCoopers entró a analizar el acuerdo de separación del ex presidente Arata y todos los pagos, porque podrían ser considerados un potencial trato de preferencia porque podría haberse violado la delicada cercanía con la administración de Pacific y además porque sucedió dentro del plazo de un año antes a la fecha de presentación del proceso de protección de quiebra.
Este pago se hizo de conformidad con el Acuerdo de Separación, dice PWC, un acuerdo entró fuera del periodo para una transacción de libre competencia que fue fuertemente negociado por las partes, y el pago se hizo en el curso ordinario junto con otros pagos realizados a los empleados y proveedores de la compañía.
Lo que si advierte es que al momento en que se efectuó el pago, la compañía había suspendido los pagos a sus acreedores financieros (bancos y bonistas), pero no su curso ordinario con los acreedores. El RSA y el posterior Plan de Reestructuración conservan esta segregación del tratamiento para la mayoría de los acreedores.
Finaliza el monitor que “como resultado de ello, el monitor ha llegado a la conclusión de que la recuperación sería poco probable con respecto al Acuerdo de Separación y el pago del 10 de marzo de 2016, por lo tanto, (el monitor) no tiene intención de perseguir seguir esta transacción como una preferencia de pago”.






