Congreso de la República archivó la reforma a la Justicia
El Congreso hundió la reforma. En la Cámara de Representantes 117 congresistas votaron a favor y cero en contra, mientras que en el Senado fue 73 por el sí y ninguno por el no.

(Thot)

El Congreso de la República hundió la reforma de la justicia. En la Cámara de Representantes, 117 congresistas votaron a favor del archivo y cero en contra. Mientras que en el Senado fue 73 por el sí y ninguno por el no.
Durante un acto en Palmira, Valle del Cauca, el presidente Juan Manuel Santos dijo que confía “en que superemos esta crisis y no repitamos estos errores que se cometieron con la Reforma a la Justicia”.
“Es una lástima que por errores de Reforma a la Justicia, que no debieron pasar, se opaque la buena gestión legislativa”, afirmó Santos y agregó que espera que hoy “termine la tormenta y sigamos nuestro rumbo. El país va por buen camino y sabemos para dónde vamos”.
La reforma judicial fue impulsada por el Gobierno con el fin de agilizar la administración y funcionamiento de la Justicia, pero el cuerpo legal fue alterado por cuenta de algunos legisladores con cambios de última hora en la sesión en la que las Cámaras alta y baja debían conciliar el texto.
Esos cambios crean un limbo jurídico para más de 1.500 funcionarios investigados al cambiar los procesos de investigación y juicio para altos aforados mientras restan responsabilidad a la Corte Suprema y se la dan a instancias aún no creadas.
Otra de esas modificaciones borra la pérdida de investidura o "muerte política", el mayor castigo para un congresista.
Asimismo, aumenta de 65 a 70 años la edad de retiro forzoso de los magistrados de las altas cortes, eleva de 10 a 20 años el requisito de experiencia para llegar a esos altos tribunales, elimina el Consejo Superior de la Judicatura y dispone quiénes elegirán al procurador y al contralor del país.
Durante un acto en Palmira, Valle del Cauca, el presidente Juan Manuel Santos dijo que confía “en que superemos esta crisis y no repitamos estos errores que se cometieron con la Reforma a la Justicia”.
“Es una lástima que por errores de Reforma a la Justicia, que no debieron pasar, se opaque la buena gestión legislativa”, afirmó Santos y agregó que espera que hoy “termine la tormenta y sigamos nuestro rumbo. El país va por buen camino y sabemos para dónde vamos”.
La reforma judicial fue impulsada por el Gobierno con el fin de agilizar la administración y funcionamiento de la Justicia, pero el cuerpo legal fue alterado por cuenta de algunos legisladores con cambios de última hora en la sesión en la que las Cámaras alta y baja debían conciliar el texto.
Esos cambios crean un limbo jurídico para más de 1.500 funcionarios investigados al cambiar los procesos de investigación y juicio para altos aforados mientras restan responsabilidad a la Corte Suprema y se la dan a instancias aún no creadas.
Otra de esas modificaciones borra la pérdida de investidura o "muerte política", el mayor castigo para un congresista.
Asimismo, aumenta de 65 a 70 años la edad de retiro forzoso de los magistrados de las altas cortes, eleva de 10 a 20 años el requisito de experiencia para llegar a esos altos tribunales, elimina el Consejo Superior de la Judicatura y dispone quiénes elegirán al procurador y al contralor del país.






