"Conflictos bilaterales son anormales y se deben acabar cuanto antes": nuevo arzobispo de Bogotá.
"El gesto de que los presidentes de Venezuela y Ecuador vengan a la posesión del presidente Santos, es muy esperanzador porque hay una voluntad nueva para alcanzar verdaderamente unas relaciones fraternas", manifestó el arzobispo electo.

(Thot)

El nuevo arzobispo de Bogotá, Monseñor Ruben Salazar, presidente de la Conferencia Episcopal, sostuvo que el trabajo del próximo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, para reestablecer las relaciones diplomáticas con los países vecinos, debe ser a largo plazo, calificando las recientes tensiones como "anormales" y explicando que tienen que terminar cuanto antes.
"El gesto de que los presidentes de Venezuela y Ecuador vengan a la posesión del presidente Santos, es muy esperanzador porque hay una voluntad nueva para alcanzar verdaderamente unas relaciones fraternas", manifestó el arzobispo electo.
Indicó que la Iglesia Catolica ofrecerá sus servicios al nuevo gobierno para alcanzar la paz, lograr la liberaciones de secuestrados y otros temas coyunturales.
Sin embargo dejó claro "que la Iglesia no se puede casar con el gobierno ni ser su aliada incondicional, porque hay que mantener la independencia para ser capaces, en un momento dado, de criticar alguna politica que creamos que no es conveniente para el país".
Monseñor Rubén Salazar, nuevo arzobispo de Bogotá, habló en la W del reto de evangelizar a toda la sociedad colombiana según la realidad que cada ciudad y población viven.
Ese será el compromiso primordial que adquirió monseñor Salazar, una vez se posicione en su nuevo puesto en la capital de la República.
Otro reto planteado por el nuevo arzobispo de Bogotá será la colaboración y la mediación con el nuevo Gobierno para búsqueda de la paz, especialmente en los procesos de paz, que se han adelantado hasta el momento, que han sido interrumpidos hasta que se posesione el nuevo presidente.
“El hacer efectivo el amor” y “estar muy cerca de los fieles”, aseguro monseñor, será la base de trabajo de la iglesia durante los años futuros, y una vez se logren cumplir estos objetivos, se trabajara en los compromisos sociales, de la paz y los humanos.






