Entre las detonaciones y el silencio
Iniciemos este recorrido de momentos reales con las personas del caribe colombiano.

Hay espacios que germinan en regiones como estas en el Caribe, donde se siente el origen aldeano que reclaman nuestros oídos; necesarios para no olvidar que existe un lenguaje que describen cosas que tienen un nombre cada una de ellas, y deben ser pronunciadas para usarlas en el accionar del cotidiano, ya que hacen parte de una historia que muchos la consideran un cuento inventado; pero que va, son crónicas, porque son reales.
Escribir de ellas interiorizan la exacta necesidad vigente de escucharlas con el interés que representan. Las mismas se moldean para argumentarlas sin hacer parte de un libreto.Su espontaneidad se viste de sinceridad, llena de vida de testimonios, capaces de hacer sentir solidaridad en los sonidos que se producen cuando las primeras se generan.
No es otra cosa que la narrativa natural de la vida de forma elemental y expresada en la esencia de la comunicación artesanal que se da sin extraordinarios escenarios, ocurre a diario en las esquinas de nuestros barrios, solo que en un país como el nuestro, nos quedamos con el lenguaje de las detonaciones y vivimos en el silencio de los que nunca a pesar de todo, han dejado de comunicar su forma de vida.
Iniciemos este recorrido de momentos reales de la gente...




