Alerta en el Magdalena por estafadores que fingen falsos secuestros
En lo corrido del 2020 se han presentado varios casos en el departamento. El más reciente sucedió en el municipio de Ciénaga.

Alerta en el Magdalena por estafadores que fingen falsos secuestros / Colprensa
Desde el inicio de la emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus se viene presentando en la ciudad de Santa Marta y el Magdalena la llamada del falso servicio por parte de delincuentes, quienes lo convierten en un supuesto secuestro.
Esta situación ha sido denunciada en municipios como Salamina, Zona Bananera, Remolino y en el corregimiento de Palmor de la Sierra.
El caso más reciente ocurrió en Ciénaga, Magdalena luego que un hombre que conducía un camión cargado de alimentos fuera interceptado por cuatro hombres armados que lo intimidaron y obligaron a llamar a sus jefes para poner en conocimiento el supuesto secuestro.
La víctima fue rescatada por el Gaula militar y en medio del operativo capturaron a los responsables, quienes fueron enviados a la cárcel por decisión de un juez.
Es por eso que las autoridades del Magdalena entregan una serie de recomendaciones para que denuncien cualquier caso de extorsión o secuestro.
Así mismo tengan presente los siguientes tips, para identificar si es víctima del falso servicio a domicilio:
El extorsionista llama a diferentes empresas de acarreo, trasteo, tracto mulas, funerarias, taxis, entre muchas otras, contratando un supuesto servicio en lugares y puntos alejados.
Al llegar al destino del servicio, el conductor es contactado por el supuesto cliente, quien se identifica como miembro de algún grupo al margen de la ley, y le afirma que está siendo secuestrado y que lo tienen vigilado.
Posteriormente, el delincuente le ordena a la víctima estacionar en una orilla de la vía el vehículo y le advierte que si se mueve atentan en contra de su vida y que, además, queman el vehículo.
Seguidamente, le solicitan que suministre un número de un familiar, a quien se le pide el dinero a cambio de su liberación y le ordenan al conductor, que apague el teléfono y que lo vuelvan a encender en 15 o 20 minutos.
Luego de esto, el victimario llama al familiar del conductor, se le identifican como miembros de un grupo al margen de la ley, le informan que tienen secuestrado a su familiar y le exigen suma de dinero que oscila entre $1.000.000 a $5.000.000, a cambio de la liberación; dinero el cual tiene que ser enviado por medio de alguna empresa de giros.
El familiar intenta llamar y tomar contacto con el conductor, pero no lo logra, debido a que el victimario le ordenó apagar el teléfono, lo que doblega a que el familiar consigne el dinero.
De esta manera la ciudadanía cae en los juegos peligrosos de estos delincuentes y lo que buscan las autoridades es poder ubicar a estos grupos para capturarlos y judicializarlos por el delito cometido.



