Refugio de venezolanos de Tunja se quedó sin comida para ayudar a migrantes

El refugio completa 4 días cerrado, y su efecto ya se ve en las calles de Tunja con el incremento de caminantes en zonas públicas.

Venzolanos en Terminal de Transporte de Bogotá /

El refugio más grande de venezolanos de Colombia se quedó sin comida y sin medicinas para atender a los migrantes.

El Hogar De Paso Espíritu Santo en Tunja, tiene 8 meses sin recibir ninguna donación de alimentos: hace 3 días agotaron lo poco que les quedaba, no hay comida ni para los caminantes ni para el voluntariado que atiende al migrante. La situación obligó a los fundadores del refugio a cerrar sus puertas, de forma indefinida, hasta que pueda volver a abastecerse el lugar.

Anny Uribe, venezolana y fundadora del refugio, hace un llamado para que la misma comunidad de venezolanos que habitan en Tunja y la sociedad civil en General, para que aporten cualquier alimento, desde hoy hasta el Sábado en la gran Donatón por el Hogar de Paso Espíritu Santo.

“Nosotros no contamos con apoyos para comprar comida, ni gubernamentales ni de entidades u organizaciones humanitarias, todo lo que conseguimos para alimentar al migrante venezolano, es de la caridad, de la voluntad, y del servicio de la gente, es de venezolanos que viven en Colombia y que se han estabilizado y que nos donan comida para ayudar a sostenernos; al igual que de muchos colombianos que de buen corazón nos prestan su apoyo humanitario”, sostuvo Uribe.

Agregó que “le pedimos a la gente que nos ayude con comida, simplemente comida, no necesitamos nada más. Cómo nos pueden ayudar, llegando a la casa hogar, y trayendo aunque sea una media libra de arroz, de harina, huevos, leche o lo que consideren que nos puede aportar. Si no logramos tener abastecimiento de comida, que es lo que necesitan los caminantes venezolanos a su paso, nos veremos en la triste y penosa situación de tener que cerrar definitivamente nuestro refugio, porque nos hemos quedado de brazos cruzados para ayudar a nuestros compatriotas”.

En los últimos días se han incrementado el número de caminantes y el clima, no es favorable para los mismos. El invierno hace que muchos de los migrantes ingresen a Boyacá con hipotermia y llagas graves en sus pies. La mayoría de migrantes son mujeres que llegan con sus hijos, y que van de paso hasta Ecuador y Perú.

Por lo anterior, se solicita que quienes puedan y quieran hacer su voluntario aporte, se acerquen al refugio de migrantes venezolanos ubicado pasos arriba del terminal actual de Tunja, hacia la carrera 8ª.

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