Gradúan estudiantes para detectar consumo de sustancias psicoactivas

Niños de Papel lleva habilitados cuatro centros de escucha en escuelas públicas de Cartagena

Cartagena cuenta con dos nuevos centros de escucha activa para la detección de problemas de farmacodependencia y salud mental en niños, niñas y adolescentes, conformados por la Asociación Niños de Papel con el apoyo de la EPS Coosalud.

En medio de una realidad donde problemas sociales como la drogadicción, el pandillismo y la violencia son el pan de cada día, 38 adolescentes del barrio Olaya Herrera y del corregimiento de Bayunca decidieron ser luz en medio de la oscuridad, al graduarse como agentes de escucha activa del proyecto Espiral.

Los centros de escucha activa Espiral de 2018 fueron conformados en la Institución Educativa San Felipe Neri de Olaya Herrera e Institución Educativa del corregimiento de Bayunca, los cuales se suman a los centros de la Institución Educativa Fulgencio Lequerica Vélez (también en Olaya) y Luis Carlos Galán del barrio El Pozón, conformados en 2017.

Este proyecto busca formar a estudiantes con capacidades de liderazgo y comunicación como agentes de escucha con la capacidad de identificar entre sus pares problemas de riesgo de consumo de sustancias psicoactiva, conductas suicidas, y otras problemáticas de salud mental, y gracias a esto, poder realizar las intervenciones necesarias con el acompañamiento de padres de familia, escuela y EPS de llegar a requerirse.

Entre otros aspectos, son formados en conceptos de salud mental, identificación de sustancias psicoactivas, habilidades sociales y técnica de escucha activa.

Keiyla Andrea Pérez, de 14 años y estudiante del colegio San Felipe Neri, dice que como parte del proceso aprendió a identificar señales de consumo de sustancias psicoactivas entre sus compañeros, que son perceptibles tanto en las aulas como en su núcleo familia.

“Mi consejo para estos jóvenes es que busquen ayuda, que dialoguen con su familia y se mantengan informados de las consecuencias de consumir estas sustancias, porque las drogas son muy malas y destruyen los sueños de las personas”, explicó Keyla, quien agregó que la confianza es un factor clave para el acercamiento con sus compañeros.

Jimmy Márquez, estudiante de noveno grado de la misma institución, aseguró que en este proceso aprendieron a observar el comportamiento de sus compañeros en el colegio y en el barrio, el antes y el ahora, cómo se comunican con las otras personas y lo que está pasando en su entorno.

“Aprendimos que no hay nada positivo en las drogas, pudimos conocer todo el daño que le hacen a nuestro organismo y a nuestro entorno, a las personas que nos rodean”, puntualizó.

El proyecto va más allá, pues abarca también la capacitación de docentes y padres de familia en estas habilidades cuyo eje central es la capacidad de escucha.

Dalinda Castro Padilla, psicopedagoga de la Institución San Felipe Neri, expresó que proyectos como los centros de escucha Espiral son urgentes y necesarios en los barrios de Cartagena, pues los niños, niñas y jóvenes son los más vulnerables ante el acecho de la drogadicción, el pandillismo y otras problemáticas sociales.

“Fui incansable con este proyecto desde que nos enteramos que Niños de Papel lo iba a llevar a las instituciones educativas, pues nuestros chicos de las zonas vulnerables de Cartagena están expuestos a todo tipo de situaciones de violencia intrafamiliar que los conlleva al consumo de sustancias psicoactivas y otros problemas más, y los padres muchas veces no saben cómo orientarlos ni atender estos casos”, aseguró la Psicopedagoga.

¿Por qué Espiral?

El padre Manuel Jiménez, Presidente de Asociación Niños de Papel, explicó el sentido del nombre del proyecto.

“El Espiral tiene dos opciones: Ir hacia fuera y expandirse, o ir hacia dentro. Hay personas que por falta de oportunidades, por el entorno en el que se mueven, como el caso de estos jóvenes que consumen sustancias psicoactivas, su Espiral se va cerrando. Buscamos expandirlo entonces a través de la escucha activa, tenemos capacidad de escucha cuando objetivamente descubro mi realidad y tengo conciencia para acompañar al otro, por eso formamos a estos jóvenes como agentes de escucha activa”, señaló el sacerdote.

Espiral es una propuesta que hace parte del área de Promoción y Prevención de la Asociación Niños de Papel, desde la cual se fomenta una cultura preventiva al interior de la familia, la escuela, la comunidad y los ambientes de trabajo, con el fin de evitar la aparición de situaciones que den origen al consumo de sustancias psicoactivas que pongan en riesgo la salud mental y el bienestar emocional de los niños, jóvenes y su entorno en general.

Con los centros de escucha habilitados para este 2018, serían cuatro en total conformados por Niños de Papel en las instituciones educativas Luis Carlos Galán del barrio El Pozón, San Felipe Neri y Fulgencio Lequerica del barrio Olaya Herrera, e Institución Educativa del corregimiento de Bayunca. Niños de Papel espera seguir formando Espirales en más colegios de Cartagena, para que cada vez seamos más unidos en contra de la drogadicción y las problemáticas de salud mental en nuestros niños y adolescentes, que representan el futuro de nuestra sociedad.

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