Cúcuta la ciudad de gente amable y pujante
En la frontera, la ciudad se levanta con deseo de progresar

Cortesía (Foto: San José de Cúcuta)

Cúcuta
La alegría de los cucuteños es contagiosa, es gente pujante que pese a los embates de su condición geográfica no se doblega.
En Cúcuta el comercio ha sido su principal eje económico, de allí la mayoría de los cucuteños derivan su sustento y también de una dinámica binacional que en años atrás fue prospera para los habitantes de frontera.
Con más de setecientos cinco mil habitantes, esta ciudad está pintada de verde, por su amplia vegetación, por la brisa que recorre calles, que la hace agradable y además que la hace atractiva.
“Lo mejor de Cúcuta es la verraquera de su gente, que siempre existe el deseo de salir adelante y que además somos muy alegres” dice un cucuteño desprevenido sobre el Parque Santander en el corazón de la ciudad.
“El pastel de garbanzo, el Cúcuta Deportivo, y la avenida cero son nuestro patrimonio” calificativo de un docente de historia de un plantel público.
“Esta ciudad hace parte de la vida del país, tal vez muchos lo olvidan y por eso a veces quisiéramos retroceder el tiempo para recordar que muy cerca a esta ciudad nació la primera constitución, y que por tanto necesita del apoyo del gobierno, en momentos difíciles uno espera que el gobierno nos ayude no que nos abandone” habla un historiador de vieja guardia de la ciudad.
Cúcuta tiene su encanto su magia propia, paisajes naturales, sitios turísticos, una gastronomía envidiable y unos anhelos de superación que se reflejan en el interés que le asiste al comercio y a los sectores productivos de volver a crecer para mejorarles las condiciones de vida a sus propios ciudadanos.
El malecón sitio turístico de tradición, los nuevos y modernos establecimientos nocturnos como también la variedad gastronómica que se está abriendo son las nuevas alternativas para dinamizar las finanzas de sectores que siguen creyendo que la ciudad puede tener un nuevo despertar de la mano de su gente.




