Gasolina de contrabando, negocio de familia en Uribia
Las ventas del combustible están a la orden del día en este municipio y sus alrededores.

(Caracol Radio)

Centenares de familias ubican sus cambuches en puntos estratégicos del municipio, en la zona céntrica y en entrada y salida de Uribia, para ofrecer gasolina de contrabando en pimpinas, o botellas de litro y cuarto a muy buen precio, con relación a la medida de las estaciones de gasolina.
De eso viven, del expendio de ese combustible que de manera ilegal penetra al territorio colombiano proveniente del vecino país.


El precio varía de acuerdo a como la adquieren. Normalmente la pimpina se vende a $30.000, pero hay momentos en que ha llegado a $20.000, $21.000 y $22.000, lo que representa un alivio para el cliente y un dolor de cabeza para el expendedor.
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“Nos dedicamos a este negocio porque es bueno; hay mucha venta de gasolina, pero la clientela es buena. Siempre nos deja la platica para comer”, eso le dijo a Caracol Radio el señor Ramón Epiayú, que tiene su negocio de gasolina a la entrada del pueblo, que es atendido por los integrantes de su familia.


Pese a tratarse de gasolina de contrabando, las ventas no son clandestinas, todo lo contrario, es fácil percatarse que se trata de venta de combustible por la cantidad de pimpinas y botellas de litro y dos litros, que son ubicadas en el piso o una especie de estantes acompañado siempre por un letrero gigante en el que se exhibe el precio del producto.
Estas personas también crían chivos, que es otro de los negocios rentables, si se quiere, para el pueblo uribiero, sobre todo en el área rural.




