Implicados en caso de tortura en Ibagué no aceptaron cargos
La audiencia se desarrolla a puerta cerrada

(Policía Nacional )

Las diez personas privadas de la libertad por ser los presuntos responsables de realizar actos de tortura contra niños con trastornos siquiátricos no aceptaron los cargos que les endilgó la Fiscalía General de la Nación.
A tres de los capturados, entre ellos la directora de la Fundación "Peces Vivos", Johana Rodríguez Olaya, se les imputó los delitos de concierto para delinquir, tortura agravada y destrucción de material probatorio. Al resto de los capturados sólo se les imputó los delitos de tortura agravada.
El apoderado de los capturados, Enrique Arango, señaló que amarrar a pacientes siquiátricos no se puede considerar como tortura teniendo en cuenta que el propósito es velar para que estos niños no se causen lesiones o realicen acciones suicidas como consta en la bitácora de cada uno de los pacientes.
El profesional del derecho recalcó que el denunciante Sebastián Cruz, lo hizo como un acto de retaliación al ser desvinculado de la entidad donde laboró por espacio de tres meses.




