La Navidad toca las puertas de la guerrilla
Los guerrilleros concentrados en la vereda Monteredondo Cauca esperan celebrar después de 50 años de guerra una Navidad en Paz

foto Caracol adio Cali

Valle del Cauca
Sin la presión del ejército, sin el sonar de los fusiles, de los tatucos y de los cilindros bombas, guerrilleros de las Farc concentrados desde hace dos meses en la verdad de Monteredondo municipio de Miranda norte del Cauca, esperan con ansiedad la llegada de las fiestas de Navidad y de Año Nuevo.
Los guerrilleros mucho de ellos que ingresaron a la lucha armada muy jóvenes y hoy ya pasados en años, no saben lo que es celebrar las fiestas decembrinas en familia y en paz pues la lucha armada los alejó de sus seres queridos.
“La guerra aleja uno de los otros, de nuestras familias y amigos”, dijo German Ballesteros comandante de Frente Gabriel Galvis de las Farc, con más de 35 años de edad la mayoría de ellos en el monte.

Foto Caracol Radio Cali

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Manifestó que este año será el primero en que celebrarán la navidad más tranquilos y degustar como lo hacían años atrás en sus hogares con natilla y buñuelos
De los cerca de 300 guerrilleros que se encuentran en la vereda de preagrupamiento, 29 son mujeres quienes no pueden ocultar en su rostro la alegría por la llegada de la navidad y de la que esperan pasarla en compañía de sus familias con las que se reencontraron después de muchos años de no saber nada de ellos.
Una de ellas una mujer indígena del sur del Cauca dice que los 15 años en la guerrilla han sido muy duros pues la mayoría de ellos los ha pasado lejos de los suyos.
“Aquí no sé lo que es celebrar la navidad en paz y menos la celebración de un año nuevo porque siempre hemos vivido en medio de los combates, ahora espero que este año lo pueda pasar mejor”, dijo en dialogo con Caracol Radio, María Elena una guerrillera que refleja en su rostro los rigores de la guerra.

Foto Caracol Radio Cali

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Por su parte el comandante Zamora del Frente Sexto de las Farc, señaló que espera el 24 de diciembre preparar un marrano y comérselo junto con sus compañeros concentrados en Monteredondo.
En la vereda con más de 250 habitantes que hasta hace dos años fue blanco de ataques de las Farc, hoy las luces de navidad iluminan sus casas y las villancicos han vuelto a darle vida y felicidad a sus moradores pues son conscientes que el proceso de paz entre el gobierno y la guerrilla le ha traído nuevas esperanzas de vida.




