Dueño de la Casona Electrica es señalado de mandar a matar a dos abogados
La Fiscalía le imputó cargos de tentavida de homicidio y porte ilegal de armas, ambos agravados al dueño de la Ferretería La Casona Eléctrica, antes llamada la Casa Eléctrica.


Caldas
Ruben Darío Serna Serna, propietario de la ferretería La Casona Eléctrica, anteriormente llamada La Casa Eléctrica, es oficialmente señalado por un fiscal especializado de Manizales, de ser quien dio la orden de asesinar a dos reconocidos abogados, uno de ellos Ramiro Henao Valencia y de suministrar los recursos económicos para que se cometieran estos homicidios.
El fiscal especializado Mariano Ospina, en audiencia pública, le imputó a este ferrtero los delitos de tentativa de homicidio y porte ilegal de armas, ambos en condición de agravado.
En la diligencia Ospina hizo una detallada y minuciosa exposición de la hipótesis que maneja la Fiscalía sobre cómo Serna Serna habría actuado en estos hechos. Nombró a por lo menos seis personas que lo señalan de haberse reunido con dos sobrinos suyos, Jhon Alexánder Pérez Serna y Juan David García Serna, para cometer estos delitos.
Dentro de los testigos hay una hermana del comerciante; madre de uno de los sobrinos de Rubén, compañeras sentimentales de estos, otros sobrinos y el mismo sicario José Luis Ruiz Vélez, un desmovilizado de las Autodefensas Unidas de Colombia, que actualmente purga una condena en la cárcel La Picaleña de Ibagué, a quien Serna Serna y sus sobrinos habrían contratado para el asesinato de los juristas.
Testigo Clave
Este último sería el testigo clave del ente acusador. Pues El 18 de septiembre de 2013 la Policía Metropolitana de Manizales capturó en un puesto de Control en la Avenida Santander con calle 51, a Ruiz Vélez que se movilizaba en una motocicleta y portaba un arma de fuego.
El hombre confesó en entrevista bajo juramento que esa tarde iba a asesinar a un prestante abogado y señaló que los habían contratado Jhon Alexánder y Juan David y que además un tío de ellos al que identificó como Rubén “era el que iba a pagar esa vuelta”.
Ruiz Vélez también reveló que los móviles de estos hechos se originaban en un problema de una herencia.
Con esa información la Policía logró capturar la madrugada del 31 de octubre de 2014 a los dos primos Serna. A uno de ellos lo detuvieron en el Hotel Bambú en Bogotá y al otro en la carrera 20 con calle 23 del centro de Manizales.
En el proceso que se adelanta contra los primos Serna hay pruebas muy dicientes, como una grabación en la que una de los primos amenaza de muerte al abogado, la confesión del asesino que señala a los primos y dice que le iban a pagar 60 millones de pesos y una casa para asesinar al abogado Ramiro Henao Valencia, otro jurista y un tío de los Serna.
También está como prueba fuerte en contra del ferretero y los primos Serna el hecho en que el sicario disfrazado de vendedor de bolsas plásticas, en una oportunidad se le acercó al abogado Henao Valencia y le dijo que lo habían contratado para matarlo.
Los primos Serna actualmente están libres, pues el 10 de julio del año pasado salieron de prisión, ya que su abogado le solicitó al juez dejarlos en libertad por vencimiento de términos.
En la audiencia de imputación de Cargos el Fiscal Ospina también reveló que el confeso Sicario declaró a los investigadores que los primeros Serna le habían dicho que además de matar a los abogados, también había que dar de baja a otros familiares y por último al tío, ósea a Rubén Darío, de quien dijo Ruiz Vélez que los primos llamaron “ese es un gran hp y también hay que matarlo”.
30 mil millones
En este proceso nunca se ha revelado cuanto sería el monto de la herencia en disputa de la Familia Serna, pero Caracol Radio conoció con una fuente cercana a esa familia que serían por lo menos 30 mil millones de pesos.
Rubén Darío, sus sobrinos y su madre no podrán cobrar ya esa herencia, pues en un fallo que agotó todas las instancias se les condenó de indignos para acceder a dicho legado.
En esta audiencia también se le iba a imputar cargos de tentativa de homicidio y porte ilegal de armas a José Luis Ruiz Vélez, el confeso sicario, pero por líos con su abogado, que tiene tres días de incapacidad, su imputación quedó aplazada para los próximos días.
En el caso particular de Rubén Darío, hora se espera a que inicie el juicio oral dónde se demostrará si es culpable o no de los señalamientos que le hace la Fiscalía.
Por el momento el comerciante está en libertad y sigue vinculado a este proceso.
Otro proceso
Años atrás logró salir ileso de un proceso jurídico en el que se le investigó de haber pagado 15 millones de pesos a unos sicarios en Pereira para asesinar a uno de los abogados. Esto finalmente no se le comprobó y quedó libre de toda culpa.




