Con el cese bilateral mis compañeros no correrán tanto peligro: soldado mutilado
El joven de 22 años perdió las dos piernas luego de un combate con el frente 36 de las Farc en el norte del departamento de Antioquia.
Medellín
Disparos que van y vienen de un lado y de otro, esconderse entre ramas, estar estático por horas y tener incertidumbre al dar un paso en falso era el panorama que a sus 19 años empezó a vivir Luis Daniel Toro.
Aunque el conflicto armado le costó las dos piernas en un campo minado en Ituango, norte de Antioquia, Luis Daniel, celebra la hora cero del cese al fuego bilateral, una determinación del Gobierno Colombiano que asegura beneficiará a sus compañeros que siguen en el monte.
“Es algo muy alentador porque uno tiene amigos y familiares que aún están allá, entonces es un parte de aliento para uno porque muchos de los compañeros con los que yo estaba se quedaron muchos allá, es satisfactorio porque no van a correr tanto peligro”, señaló el Caracol Radio el exsoldado.
Luis fue soldado regular del Batallón Pedro Nel Ospina, estuvo en una de las zonas con mayor presencia del frente 36 de las Farc, le tocó combatir a su corta edad el conflicto y tiene una huella imborrable en su cuerpo de tantos años de violencia, para él es fundamental la transformación hacía la paz, pero con garantías.
“Es alentador lo que dicen de los acuerdos, pero a uno le toca mirar bien porque uno no ha leído bien lo que están acordando porque no sería lógico que una persona que le hizo tanto daño al país queden con mejores condiciones que uno que entregó hasta parte de su cuerpo por defenderlo”, consideró el joven.
Después de dos meses en el hospital y cinco meses de recuperación, Luis Daniel volvió a su casa, reveló a Caracol Radio que fue un verdadero trauma aprender a caminar con dos prótesis, pero lo logró y su familia lo celebra.


“Está trabajando por acá en el pueblito donde tenemos una tiendita y está yendo a los colegios a dar conferencias, y es maravillosa la superación de ese muchacho compartiendo un mensaje de superación, el sueño de él es ir a unos paralímpicos”, contó el padre de la victima de minas antipersonal, Alfonso Toro.
El exsoldado, sueña con convertirse en un ciclista, por ello, con juicio entrena, incluso Indeportes Antioquia y el Club de Ciclismo de Amagá le dieron el aval para que reclame su bicicleta y comience a competir, una ‘rodada’ con la que inicia el camino de un sueño.
“Mi sueño más grande es llegar a unos olímpicos, yo sé que es duro, difícil, pero con la mentalidad positiva todo se puede”, confesó el joven que aunque afectado por el conflicto, lucha por contribuir a la construcción de un nuevo país.




