Así es el drama de los migrantes refugiados en Turbo, Antioquia
Los cubanos llevan varias semanas en esta región.

(Caracol Radio)

Tres banderas: una de Cuba, una de Colombia y una blanca indican que se llegó a la colonia de migrantes no planeada, pero creada. Tan solo unos metros adelante, a lado y lado, casas improvisadas y un cartel que dice “No venga a hablar de deportación”.


“Ese cartel lo que dice es que no queremos que nadie venga aquí a hablarnos de deportación, pueden sacarnos de aquí para cualquier otro lugar menos para Cuba”, comentó a Caracol Radio uno de los extranjeros.
Unos 20 metros más, y al fondo, se encuentra una bodega, en ella un verdadero ‘hormiguero humano’. Tablas unidas que se transforman en camas y cartones que hacen el papel de colchones.


“Estoy durmiendo en el albergue en una cama que mande hacer en la carpintería bastante alta, me cobraron 30.000 pesos por ella y está muy mal hecha, me he caído ya varias veces”, dijo una de las cubanas.
Mucho ruido, pero es aún más fuerte el olor, al fondo un patio convertido en cocina, un espacio pequeño donde 8 mujeres y uno que otro hombre se le miden a preparar la única comida del día.
“Para que te digo cuentos, aquí las condiciones son terribles, hay una sola comida y la prioridad son los niños”, sostuvo un padre que tiene que dormir en el suelo con su hijo, por lo que otro de los refugiados replicó: “Infrahumanas, así son las condiciones, yo duermo en una colchoneta ahí tirada en el piso, los niños igual y así la canciller dice que aquí no hay problema”.
Pero para los cubanos sí hay un problema, un grave problema, por ello piden ayuda del gobierno colombiano: “Que nos saquen de aquí urgente, lo más pronto posible y que se nos haga la solicitud que nosotros le pedimos al gobierno para nosotros cumplir nuestro objetivo”.
Esa misma solicitud se hizo a los Estados Unidos: “Nosotros le pedimos al presidente Obama una intervención urgente porque realmente estamos careciendo de los elementales derechos humanos”.
Pese a las condiciones ‘inhabitables’ a las que están sometidos, todos los días llegan más personas, “todos los días llegan más de 15 cubamos, un día llegaron 60 y así van llegando”, ellos huyen de la dictadura cubana y sueñan con el estado norteamericano.




