Con frentes sociales y de seguridad Colombia está preparada para recibir a venezolanos: Cancilleria
10 meses después del cierre de los pasos internacionales, autoridades nacionales evaluaron los impactos de la medida venezolana.

Autoridades civiles, militares, policiales y Alcaldes fronterizos participaron del encuentro. (UNGRD)

Cúcuta
El constante ingreso de venezolanos a territorio colombiano por los municipios fronterizos donde se han protagonizado desordenes, en el caso de Puerto Santander, para abastecerse de alimentos y medicamentos conllevo a las autoridades colombianas a analizar los efectos y la capacidad de reacción y atención a los extranjeros.
“Estamos preparados en varios frentes, tenemos temas importantes de migración, transporte, seguridad y flujo fronterizo, tenemos una logística que hemos mejorado en la zona de frontera, obviamente, esto requiere unos acuerdos con el país vecino por que los flujos fronterizos son regulados por ambos países.” Indicó, Víctor Bautista, Delegado de la Cancillería Colombiana.
El desabastecimiento que registra el vecino país en medicamentos y alimentos es uno de los temas neurálgicos para los venezolanos, sin embargo, las autoridades colombianas, expresaron que se cuenta con la cantidad suficiente para brindar proceso de asistencia en estos aspectos a los extranjeros. “En este sentido, nosotros venimos adelantando todas las gestiones, venimos adelantando las gestiones pertinentes y estamos adelantando un plan de contingencia en la frontera colombo- venezolana.” Señalo, el Coronel, Luis Fernando Piñeres de la Unidad de Gestión de Riesgo.
El tema de seguridad y el fortalecimiento en los esquemas de vigilancia es otro de los factores que preocupa a las autoridades nacionales donde se toman medidas para evitar incursión de grupos delincuenciales venezolanos a Cúcuta. Lo con el fin de cometer acciones delictivas, aprovechando la rentabilidad del diferencial cambiario.
Mientras tanto, los efectos económicos continúan agudizando las regiones fronterizas donde sus habitantes enfrentan una recesión sin precedentes en la historia binacional.




