“En Salgar siento que llego a un sitio de permanencia”: Carlos Iván Márquez
El director de gestión de riesgo ha permanecido gran parte del último año para supervisar la reconstrucción.

(Colprensa/Archivo)

Como una comunidad agradecida y que no pide nada, calificó el director Unidad nacional de gestión del riesgo, Carlos Iván Márquez, a los salgareños, con quienes ha compartido durante los últimos doces meses en el trabajo de atención, estabilización y recuperación de la tragedia de la Liboriana, ocurrida el 18 de mayo, en esta localidad suroeste de Antioquia.
En diálogo con Caracol Radio, el señor Márquez reconoció que permanecer varios días al mes revisando las obras de la reconstrucción, lo han llevado a que la ciudadanía lo reciba como un habitante más de este pueblo enclavado en las montañas cafeteras antioqueñas.
“Ya llego a Salgar y siento que llego a un sitio de permanencia, que uno no es ajeno. Conocí a Salgar en su totalidad más de la emergencia, pero al transcurrir estos 12 meses he aprendido a sentir. Es gente buena, trabajadora y no le gusta pedir, pero además pero tienen un sentimiento de compromiso”, confesó Carlos Iván Márquez.
Admitió que hace un año, al ver la magnitud de la tragedia, se planteó un reto personal y profesional: reconstruir como no se ha hecho en Colombia a esta población que perdió a 104 habitantes, 93 muertos y 11 que nunca aparecieron.
“Yo lo que viví y sentí aquí. Esto dio para que nos comprometiéramos con mucha institucionalidad, pero con mucha humanidad, porque era un compromiso serio. El Presidente Santos nos ha encomendado que Salgar quede mejor de lo que estaba, desde el punto físico, porque desde el sentimiento no podrá se recobrar fácilmente, porque el dolor de casi cien personas fallecidas y la destrucción no se puede borrar fácilmente”, reveló el funcionario a través de Caracol Radio.
Reconoció que siente orgullo porque el cariño que ha recibido del pueblo de Salgar, lo ha retribuido con la reconstrucción de una comunidad, en un trabajo que se acerca al 90 por ciento.
“La idea era hacerlo de una manera rápida. Ir mostrando cómo la ley se puede aplicar para la atención, estabilización y luego para la recuperación, y viendo ya que se está cumpliendo es un orgullo paleando los duros momentos de las familias”, remató Carlos Iván Márquez, Director de oficinal presidencial de gestión de riesgo, uno de los primeros en arribar a Salgar, Antioquia, aquel 18 de mayo de 2015, para encabezar las tareas de rescate de las víctimas, atención a los sobrevivientes y coordinar todas las tareas de un gran equipo de socorristas, funcionarios y voluntarios.
Una tragedia que sin duda terminó por convertirlo en un hijo adoptivo de Salgar, según ha reconocido mediante el entusiasmo y orgullo por el cariño de esa población antioqueña.




