Madres lesbianas de Antioquia festejan fallo de la Corte sobre adopción igualitaria
Piden que a gais y lesbianas los evalúen por la forma como forman y cuidan a los niños y no por lo que hacen en la cama.
Antioquia
Como un triunfo de los derechos para las parejas del mismo sexo, calificó Ana Elisa Léiderman el fallo de la Corte Constitucional, que aprobó y autorizó la adopción de niños por parejas homosexuales.
“Está muy bien que todas las personas que quieran acceder a la adopción puedan hacerlo. Puedan ir al (Instituto de)Bienestar Familiar y ser consideradas como personas, como iguales y que se evalué su capacidad de levantar niños sin considerar su orientación sexual, como (ocurre) con cualquier otra persona”, comentó en entrevista con Caracol Radio la señora Léiderman, quien con su pareja Verónica Botero inició ese proceso judicial ante una Comisaría Familiar del municipio de Rionegro, Antioquia, para lograr la adopción de la hija biológica de su pareja.
Ana Elisa Léiderman dice que no fue un triunfo por su propio caso. Ella junto a su pareja Verónica Botero propiciaron en agosto de 2014, el fallo en el sentido de poder adoptar cuando uno de los miembros de la pareja homosexual fuese padre o madre biológicos.
“Pues no creo que hayamos sido solas. Creo que fue trabajo de mucha gente en el tiempo y sobre todo fue un trabajo de cambiar la percepción de las personas que de verdad nos miraran sin pensar en lo que hacemos en la cama, sino mirarnos como papás y mamás, como personas con deseos de cuidar y dar un hogar a los niños en Colombia”, expresóla señora Léiderman a través de Caracol Radio.
A los detractores
Los principales opositores a la adopción de niños por parte de parejas homosexuales en Colombia son la Iglesia Católica y el procurador Alejandro Ordoñez Maldonado. A ellos, los invitó a reflexionar y evaluar a las parejas homosexuales por el cuidado que propician y ofrecen a los niños y no por la condición sexual de los adultos como padres.
“Decir que dos mujeres no pueden levantar un niño es discriminar en contra de todas las mujeres, es dudar de la habilidad de cualquier mujer para hacer el trabajo que se necesita para levantar una persona de bien, o dos hombres también. Es decir, es como si los hombres no pueden ser maternales, condenados a ser machistas y bruscos. Es un triunfo para todos”, argumentó la señora Léiderman.
A la iglesia católica les dijo: “La iglesia y el procurador tienen derecho a tener sus opiniones porque esto es un estado Laico y nosotros tenemos derecho a nuestra intimidad como persona. Cuando se nos evalúa por cualquier cosa debe hacerse sin pensar que hacemos en la cama”.
Al final, a través de Caracol Radio quiso explicar a la ciudadanía que no hay nada distinto en la convivencia, a la de un amor entre dos mujeres y sus hijos.
“Esto es una vida común y corriente. Los niños se levantan, desayunan, tienen que ir al colegio, ayudarles con las tareas, ir a mercar, trabajar, una vida común y corriente”, concluyó Ana Elisa Léiderman.




