Gobierno pondrá en marcha puesto de mando para controlar contrabando de hidrocarburos
La medida se aplicará en Aguachica y estará trazada hacía el Catatumbo


Norte de Santander
Frente a la preocupación expresada por el impacto del robo de hidrocarburos por los grupos ilegales que los usan como insumos para el narcotráfico, el gobierno nacional pondrá en marcha un puesto de control que tendrá como epicentro el municipio de Aguachica.
Desde allí se generará el control y las acciones para frenar el contrabando y también para generar los operativos que conduzcan a proteger la infraestructura petrolera.
E pasado 26 de agosto el jefe de Estado Abelardo de la Espriella manifestó “quiero una operación conjunta de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, coordinada con Ecopetrol, la Fiscalía General de la República y demás autoridades competentes, para atacar de manera integral esta economía criminal”.
En este sentido, precisó que cada mes se robarían aproximadamente 123.700 barriles de productos refinados –gasolina, diésel y nafta–, importados o producidos por Ecopetrol.
Sostuvo que hay un elemento adicional que agrava aún más esta situación: estos combustibles se utilizan como insumos en el procesamiento de cocaína.
Por ello, instruyó que “debemos determinar cuánto del combustible robado termina en las cadenas del narcotráfico y qué organizaciones están detrás de su adquisición y transporte”.
Al respecto, el Jefe de Estado reveló que los delincuentes estarían utilizando las llamadas ‘caravanas de la muerte’ para cargar, transportar y escoltar el combustible robado, movilizando hasta 600 vehículos, muchos de ellos con destino a Catatumbo.
“Si confirmamos que gran parte de este combustible abastece los complejos de producción de cocaína, entonces no solo nos enfrentamos a un gigantesco robo a Ecopetrol: nos enfrentamos a una cadena criminal que podría estar conectando el robo de hidrocarburos con el narcotráfico y la financiación de organizaciones terroristas armadas”, dijo.
De acuerdo con la denuncia del Mandatario, al mismo tiempo, la situación de apropiación ilegal de petróleo crudo en diferentes regiones del país sigue siendo crítica.
Recalcó que hay precedentes sumamente graves, como el Oleoducto Trasandino (OTA) y el Caño Limón-Coveñas en Catatumbo, donde la acción criminal ha afectado gravemente las operaciones.
“Esto tiene que terminar”, manifestó el Presidente al encargar al Ministro de Defensa, general (r) Jorge Eduardo Mora López, de coordinar personalmente la operación conjunta contra este flagelo.
“Quiero resultados y un informe periódico sobre el progreso. Cada barril robado es patrimonio de los colombianos. Y si además se utiliza para alimentar la producción de cocaína, estamos permitiendo que los recursos robados a la Nación fortalezcan la misma economía criminal que estamos combatiendo. Eso no continuará”, subrayó.
“No quiero –dijo– que persigamos solo a quien perfora el oleoducto. Debemos desmantelar toda la cadena: quién financia, quién roba, quién almacena, quién transporta, quién escolta, quién compra y quién comercializa. Y, sobre todo, determinar qué cantidad termina en las estructuras del narcotráfico y quiénes son sus destinatarios finales”.
Y puntualizó: “Necesitamos inteligencia, control territorial, operaciones sostenidas, enjuiciamiento y decomiso de vehículos, propiedades, almacenes y demás bienes utilizados por estas organizaciones”.




