El Tolima vive una tragedia ambiental: incendios forestales han arrasado más de 22 mil hectáreas
La Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, realizó un análisis detallado mediante el uso de imágenes de satélite y cartografía temática oficial de las afectaciones.


Tolima
En diálogo con Caracol Radio Olga Lucía Alfonso Ianini, directora de Cortolima, confirmó que los incendios forestales en Tolima han arrasado más de 22 mil hectáreas de cobertura vegetal en 28 municipios.
Según la directora de Cortolima, este balance se da a conocer luego de realizar un análisis detallado mediante el uso de imágenes de satélite y cartografía temática oficial que permitieron ver la magnitud de la emergencia.
Las conflagraciones, que mantienen en alerta a las autoridades locales y los organismos de socorro desde principios de agosto, han afectado especialmente a los municipios de Ortega (6.887 has), San Luis (4.371 has), Guamo (4.041 has), Coyaima (1.680 has) y Chaparral (1.579 has) y Coello donde se ha concentrado la emergencia desde el pasado jueves.
“El 68% de las afectaciones a los suelos corresponden a bosques y áreas seminaturales bastante considerables. Existen suelos que después de un incendio de esta magnitud nunca vuelven a recuperarse completamente”, dijo Olga Lucía Alfonso, directora de Cortolima.
De acuerdo con el análisis de la autoridad ambiental, el fuego ha consumido extensiones de herbazal (1.927 has), bosque de galería y ripario (1.341 has), pastos limpios (1.051 has), arbustal y cereales como cultivos de maíz y arroz.
Las lluvias que se esperaban en el Tolima no llegaron
El reporte más reciente de la corporación señala que entre el 1 y el 20 de agosto, Tolima registró 16.7 milímetros de lluvia, cuando lo normal para este periodo son 42.9 milímetros. Es decir, las precipitaciones alcanzaron apenas el 39% de lo esperado y el 96% del territorio tuvo lluvias por debajo de los registros habituales.
El descenso también se evidencia en las fuentes hídricas. De las 13 corrientes monitoreadas, nueve reportaron disminución en sus niveles y 10 en sus caudales, con una reducción promedio del 23,7% frente al periodo anterior. El comportamiento confirma una menor disponibilidad de agua y aumenta la presión sobre las fuentes de abastecimiento.
“Se evidencia una menor disponibilidad hídrica y mayor presión sobre las fuentes de abastecimiento, por lo que se recomienda fortalecer el ahorro de agua, el seguimiento de captaciones y la vigilancia frente a posibles situaciones de desabastecimiento e incendios de cobertura vegetal”, acotó la funcionaria.




