Cristian Guzmán, el ingeniero colombiano que trabaja para que las máquinas no se detengan
El ingeniero colombiano se dedica a la gestión de activos industriales, un campo en el que anticiparse puede evitar paradas, retrasos y pérdidas

Cristian Guzmán, el ingeniero colombiano que trabaja para que las máquinas no se detengan

Un rodamiento no tiene que romperse para empezar a dar problemas. A veces basta con que vibre un poco más de lo normal. En una planta, entre el ruido, los turnos y la presión por producir, ese cambio puede pasar desapercibido durante días. Cristian Guzmán trabaja ahí: cuando el equipo todavía funciona, pero ya hay señales que conviene mirar.
Es ingeniero mecánico, se formó en Colombia y luego se especializó en gerencia de proyectos. Ha trabajado en infraestructura, operaciones industriales e incorporación tecnológica en Colombia y Estados Unidos. Cuando explica lo que hace no empieza por las normas. Prefiere contar qué ocurre cuando una línea se detiene y todos buscan respuestas.
“Antes te llamaban cuando algo ya estaba roto. Hoy la conversación es otra, se planifica antes”, dice.
Durante años el mantenimiento funcionó así: alguien reportaba la falla, se buscaba al técnico y empezaba la carrera por devolver el equipo a operación. En medio de la urgencia aparecían las preguntas conocidas. ¿Está el repuesto? ¿Quién autoriza la compra? ¿Cuánto puede esperar la producción? Y una máquina parada no afecta solamente a la máquina. Mientras se identifica la causa, hay personas esperando, órdenes que no avanzan y entregas que empiezan a correrse. Una hora puede parecer poco fuera de una planta. Dentro de ella puede representar parte de la producción del día.
Su trabajo también consiste en decidir qué debe atenderse de inmediato y qué puede esperar. No todo ruido termina en una avería y no toda alerta obliga a detener un equipo. Hay que revisar datos, mirar cómo se ha comportado la máquina y calcular qué tan grave sería mantenerla funcionando unos días más. Un repuesto puede pasar meses guardado, pero si el día de la falla no está disponible, la espera puede costar mucho más que la pieza. También ocurre que una máquina todavía puede repararse, aunque seguir invirtiendo en ella ya no sea una buena decisión. Ese tipo de decisiones rara vez se resuelve mirando únicamente el manual.
La digitalización ayudó a que hubiera más información detrás. Sensores, análisis de datos, gemelos digitales y mantenimiento predictivo permiten detectar cambios que antes dependían de la experiencia de quien operaba el equipo. Pero Cristian Guzmán no habla de la tecnología como si decidiera sola. Los datos muestran una tendencia. Después alguien tiene que interpretar qué significa.
McKinsey calculó que el mantenimiento predictivo puede reducir los costos entre 10 y 40 por ciento, disminuir el tiempo de inactividad hasta la mitad y extender la vida útil de los activos entre 20 y 40 por ciento. Con cifras así, la conversación dejó el taller y llegó a las reuniones donde se aprueban presupuestos.
La ISO 55000 organizó esa mirada bajo un concepto más amplio: gestión de activos. “Reparar un equipo tiene principio y final. Gestionar un activo es pensar en veinte años”, afirma Guzmán. Ya no se trata solo de mantener una máquina encendida, sino de decidir qué hacer con ella durante toda su vida útil.
Uno de los retos está en explicar decisiones técnicas a personas que no conocen la máquina. Un gerente puede preguntarse por qué debe aprobar una pieza que aún funciona. Operaciones puede pedir que una intervención se aplace porque hay una entrega pendiente. El ingeniero queda en la mitad, tratando de explicar el riesgo sin exagerarlo.
“Ya no alcanza con resolver el problema técnico. Hay que saber leer el negocio”, dice Cristian Guzmán. Eso implica entender cuánto cuesta una parada, qué compromisos puede afectar y hasta dónde conviene asumir el riesgo. También significa aceptar que la mejor solución técnica no siempre es la que la empresa puede ejecutar en ese momento.
Cuando una máquina falla, aparecen los reportes, las llamadas y las preguntas. Cuando sigue operando, nadie se reúne para hablar de la falla que no ocurrió. La jornada termina, la producción sale y todo parece normal.
Buena parte del trabajo de Cristian Guzmán está ahí: en lograr que lo normal siga ocurriendo.

Erix Montoya Bustos
Cubre la información de Cartagena desde 2000. Se incorporó a Caracol Radio en 2011 y previamente trabajó...




