Respirar aire de colmena: la técnica de bienestar que restaura el sistema respiratorio y nervioso
En Tenjo, Cundinamarca, una práctica milenaria de Europa Central, que trajo Usdin Martínez a Colombia, ofrece una alternativa de medicina natural a quienes padecen afecciones pulmonares, rinitis, asma y estrés crónico.

Desde niños a partir de los 5 años con afecciones respiratorias como asma, hasta adultos mayores con enfermedades más severas; como el EPOC, pueden acceder al servicio de respiración con aire de colmenas. | Foto: Fiba Tochua

Por: Sofía González
Fiba Tochua es una cabaña ubicada en Tenjo, Cundinamarca, que ofrece un servicio que busca generar bienestar respiratorio a sus visitantes, este se basa en la inhalación del aire de colmena.
La técnica consiste en capturar el microclima interno de los apiarios, que es inhalado por las personas, para contribuir al manejo de afecciones pulmonares y del sistema nervioso. La absorción de compuestos naturales como terpenos y flavonoides, que las abejas mantienen en suspensión, ayuda a los usuarios a mejorar sus síntomas.
En ese sentido, el método replica modelos de salud que operan con éxito en países de Europa Central y se fundamenta en la restauración del sistema respiratorio a través de la bioquímica natural generada dentro de la colmena.
¿Cómo surgió?

De economista a apicultor: a pesar de considerarse un hombre maduro para el entorno laboral, Usdin Martínez creó su emprendimiento en un campo novedoso. Hoy, afirma, varias personas encuentran una solución para sus problemas de salud. | Foto: Fiba Tochua

De economista a apicultor: a pesar de considerarse un hombre maduro para el entorno laboral, Usdin Martínez creó su emprendimiento en un campo novedoso. Hoy, afirma, varias personas encuentran una solución para sus problemas de salud. | Foto: Fiba Tochua
Todo comenzó en 2023, en una charla informativa a la que Usdin Martínez Oriano, economista, asistió por compromiso. Un amigo le pidió acompañarlo a la Alcaldía de Madrid, en ese departamento, para completar el aforo de una capacitación del SENA sobre emprendimientos en apicultura. Allí, Martínez se interesó por el tema y decidió formarse en un área completamente nueva para él.
Su motivación principal, dice, fue su edad, a los 67 años no lo contrataban en ninguna empresa. Actualmente, a sus 70 años, asegura que las abejas tienen un profundo significado en su vida.
Tras formarse en el SENA, buscó un diferencial para su proyecto y descartó desde el principio limitarse a la venta tradicional de miel, propóleo o cera. Sus investigaciones lo llevaron a descubrir las propiedades del aire de colmena, una alternativa de salud utilizada en Eslovenia desde hace más de mil años. Al comprobar que en Colombia no se desarrollaba, regresó a la institución para presentar su propuesta y obtuvo el apoyo que lo impulsó a tomar este camino.
Además, meses después, con la técnica como eje central de su iniciativa, Martínez Oriano se presentó a una convocatoria de la Cámara de Comercio, que ofrecía hasta 120 millones de pesos, para emprendimientos de ese tipo. Tras cumplir con los requisitos, su proyecto fue aprobado y recibió el capital necesario para ponerlo en marcha.
Estudios que plantean una solución

Lo usual, sostiene Usdin, es permanecer media hora con la mascarilla inhalando el aire de las colmenas, dependiendo del caso, las sesiones mínimas recomendadas por él, son cinco. | Foto: Fiba Tochua

Lo usual, sostiene Usdin, es permanecer media hora con la mascarilla inhalando el aire de las colmenas, dependiendo del caso, las sesiones mínimas recomendadas por él, son cinco. | Foto: Fiba Tochua
Aunque en Colombia su práctica es reciente, estudios realizados en Eslovenia, Alemania, Hungría, Austria e Italia demuestran que el aire de colmena conforma un ecosistema cargado de compuestos con valor terapéutico medible. Estas investigaciones sostienen que el apiario funciona como un nebulizador natural capaz de restaurar tejidos respiratorios y fortalecer el sistema inmune.
El estudio Unravelling the beehive air volatiles profile del Jorunal of King Saud University, realizado en 2021 por Aida Abd y El-Wahed, Mohamed, identificó más de 80 compuestos orgánicos volátiles en el aire de colmena, obtenidos en el uso de técnicas de micro extracción. Entre los más destacados se encuentran el limoneno, el pineno y el benzaldehído, elementos con propiedades antimicrobianas, antioxidantes y antiinflamatorias comprobadas.
Por su parte, la investigación de Monika Maciejewska publicada ese mismo año, en la revista Sensors, señala que la clave de la eficacia de este método radica en su tecnificación. Su trabajo sobre dispositivos de muestreo y sensores valida que la extracción controlada del aire permite mantener la integridad de las propiedades medicinales sin alterar el equilibrio térmico, entre 32 °C y 35 °C, ni el bienestar de la colonia, un estándar técnico que, según Martínez, se refleja en los equipos especializados que usa Fiba Tochua.
Asimismo, El proyecto transfronterizo NANO-REGION elevó la apiterapia al nivel de la nanotecnología al analizar el aire de las colmenas almacenado en aerosoles por la empresa Api Regina.
Esta investigación confirmó, mediante mapeo elemental, que las partículas presentes son ricas en carbono y oxígeno de origen orgánico, lo que respalda científicamente una práctica que fortalece el sistema inmunitario, beneficia el sistema respiratorio y reduce el estrés independientemente de la estación del año.
Aunque la identificación exacta de compuestos como terpenos y alcoholes quedó pendiente para futuras fases —debido a que las muestras fueron tan sutiles que estuvieron por debajo del límite de detección de la espectroscopia Raman—, el estudio valida técnicamente el potencial de este aire para mejorar el bienestar general y democratizar el acceso a los beneficios de la apicultura.
¿Qué síntomas mejora la terapia de respiración de aire de colmena?
Para Felipe Silva, terapeuta respiratorio de la Fundación Universitaria del Área Andina, con más de diez años de experiencia en el sector de la salud, la efectividad del sistema esta determinada por la temperatura del aire, pues este factor esta asociado a las dolencias de los pacientes, y la técnica de respiración de colmena lo trata directamente.
El experto destaca que los terpenos actúan como broncodilatadores. “Su función principal es dilatar la vía aérea, lo que permite que entre más cantidad de aire y que mejore la saturación de oxígeno. Se podría catalogar como un broncodilatador de corta duración que ayuda de manera significativa al estado y confort de la vía aérea”.
En tal sentido, los beneficios de la inhalación van más allá de la capacidad pulmonar. Los usuarios han reportado cambios notables en su postura corporal y una reducción significativa en los niveles de estrés y los trastornos del sueño.
Sin embargo, advierte Martínez, en el ámbito de las alternativas naturales pueden producirse “reacciones curativas”: un proceso en el que el organismo expulsa virus y afecciones, lo que podría generar un malestar temporal justo después de la sesión, seguido de una recuperación y una sensación de bienestar superior en las horas posteriores.
Proceso y funcionamiento

En la mayoría de las sesiones los pacientes terminan su sesión en medio de un sueño profundo, pues la técnica logra altos niveles de relajación. | Foto: Fiba Tochua

En la mayoría de las sesiones los pacientes terminan su sesión en medio de un sueño profundo, pues la técnica logra altos niveles de relajación. | Foto: Fiba Tochua
En principio, Filba Tochua intentó importar equipos de Europa; sin embargo, la legislación de protección animal en Colombia, específicamente la Ley 2193 de 2022, impidió su certificación, debido a que el ruido de ese tipo de motores alteraba el comportamiento de las abejas.
Para superar ese obstáculo, Martínez lideró durante seis meses el desarrollo de un concentrador de aire 100 % colombiano, creado en colaboración con biólogos, ingenieros mecánicos del SENA y médicos homeópatas.
Este dispositivo silencioso extrae el microclima interno de la colmena y lo conduce por un sistema de tuberías hacia mascarillas nasales. El uso de este elemento, validado por expertos en zootecnia, afirma, es fundamental para evitar la “contaminación cruzada” y que los virus o patógenos de las personas lleguen a la colmena y afecten la salud de la colonia, sin contar con la reducción sonora lograda.
Con ese desarrollo hecho, y concluidos todos los tramites previos, comenzó la construcción de la cabaña bajo un principio de separación física: mientras las abejas habitan en sus colmenas al exterior, los visitantes permanecen en una sala aislada de relajación.
Beneficios y seguridad

Con trajes profesionales, los visitantes también tienen la posibilidad de convivir unas horas con las abejas, allí aprenden sobre apicultura. | Foto: Fiba Tochua

Con trajes profesionales, los visitantes también tienen la posibilidad de convivir unas horas con las abejas, allí aprenden sobre apicultura. | Foto: Fiba Tochua
La experiencia en el apiario de Tenjo está regida por estrictas medidas de precaución, acordes con la naturaleza sensorial de las abejas. Como estos insectos son altamente sensibles a los estímulos químicos, los visitantes tienen prohibido asistir con perfumes fuertes o bajo los efectos del alcohol, sustancias que podrían alterar el comportamiento de la colonia y provocar que aguijoneen. Asimismo, la organización recomienda evitar usar prendas de color negro, un tono que ellas asocian con depredadores naturales y que suele generar respuestas defensivas.
Por razones legales, el servicio no se promociona bajo el término “terapia”, denominación que en Colombia está reservada exclusivamente para profesionales de la salud según la 1164 de 2007. Esta normativa, que regula el Talento Humano en Salud, exige que cualquier procedimiento de diagnóstico, tratamiento o rehabilitación sea ejecutado por personal con título académico inscrito en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (ReTHUS). Por ello, el espacio se presenta como un servicio de relajación y bienestar a través del aire de colmena.
Desde el punto de vista biológico, el tratamiento aprovecha la bioquímica que las abejas generan al procesar el néctar, según explica Martínez. En ese proceso quedan en suspensión compuestos como terpenos, carboxilos y flavonoides, sustancias que en las plantas combaten hongos y estimulan la savia, pero que en el ser humano producen una restauración acumulativa del sistema respiratorio.
Las sesiones duran 30 minutos y, aunque se recomiendan de ocho a diez de ellas para completar el ciclo, se han documentado mejorías significativas desde la cuarta visita.
Ahora bien, para garantizar la pureza del aire, las colmenas se inspeccionan rigurosamente cada diez días con el fin de prevenir parásitos como la varroa y se alimentan exclusivamente con productos naturales.
Además, las colonias se rotan cada dos semanas según el flujo de visitantes, lo que asegura que el aire provenga siempre de abejas robustas, que no son explotadas comercialmente, ya que su miel se reserva únicamente para su propio consumo y el de su entorno inmediato.
Resultados en la capacidad pulmonar y autonomía

Los adultos mayores que acceden a este servicio, y que presentan enfermedades crónicas respiratorias, manifiestan mejorar tras respirar el aire de colmenas.|Foto: Fiba Tochua

Los adultos mayores que acceden a este servicio, y que presentan enfermedades crónicas respiratorias, manifiestan mejorar tras respirar el aire de colmenas.|Foto: Fiba Tochua
Los resultados de la técnica se reflejan en la evolución de los visitantes y en los cambios registrados durante las sesiones. En pacientes con diagnósticos crónicos, que dependían de fármacos o dispositivos suplementarios, el seguimiento muestra mejoras en la oxigenación y en la respuesta física.
El caso más significativo, hasta la fecha, es el de una visitante de 82 años, quien reserva su identidad, diagnosticada con fibrosis pulmonar, una condición que la mantenía con dependencia permanente de oxígeno.
Durante una sesión de observación de 40 minutos, la mujer permaneció desconectada de su fuente artificial mientras inhalaba el microclima del apiario; su saturación de oxígeno, que habitualmente oscilaba entre el 80 % y el 82 %, ascendió hasta el 92 %. La respuesta física fue inmediata: tras la sesión, logró desplazarse de forma autónoma 40 metros, el cuádruple de su límite previo de fatiga.
Para entender la magnitud de este cambio, Silva explica que la fibrosis pulmonar es una patología que ataca directamente los alvéolos. “Se genera una especie de ‘costra’ en los sacos alveolares que impide que se realice de manera idónea el intercambio gaseoso. Por ello, estos pacientes presentan fatiga constante y sensación de ahogo”. Silva añade que esta condición suele ser el resultado de una exposición prolongada a sustancias químicas, pinturas o aire contaminado en entornos como las minas de carbón.
Desde la perspectiva clínica, que una paciente de la tercera edad con esta patología crónica logre prescindir del soporte de oxígeno es un evento de baja probabilidad. “Es una enfermedad que se trata, más no se cura. Esa costra alveolar no permite que el oxígeno inhalado pase a la sangre para perfundir los órganos vitales, por lo que la mayoría requiere oxígeno continuo”, señala.
Aunque la literatura médica sitúa el valor de saturación ideal por encima del 90%, el terapeuta aclara que este número es una guía que varía según la condición de cada persona. En este contexto, el ascenso a una saturación del 92% y la recuperación de la movilidad observada en la visitante sugieren una optimización temporal del intercambio gaseoso difícil de alcanzar en cuadros fibróticos tan avanzados.
Rinitis y secuelas respiratorias

Prevenir la rinitis crónica requiere de un examen de alergia que permite identificar si existen alérgenos específicos que disparan la inflamación en la nariz. | Foto: Fiba Tochua

Prevenir la rinitis crónica requiere de un examen de alergia que permite identificar si existen alérgenos específicos que disparan la inflamación en la nariz. | Foto: Fiba Tochua
La respuesta física positiva también se ha manifestado en visitantes jóvenes. Los resultados obtenidos en este grupo plantean un escenario distinto al uso de fármacos convencionales. Luis Portela, ingeniero de sistemas, afectado por una rinitis crónica que no cedía ante otros métodos, reportó la remisión total de sus síntomas tras cuatro sesiones; un patrón que se repite en visitantes con secuelas de tos post-COVID que persistieron tras agotar la medicina tradicional.
Frente a estos casos de remisión, Silva explica la naturaleza de esta afección desde la práctica clínica. Define la rinitis crónica como una sintomatología frecuente que se dispara al entrar en contacto con factores externos, tales como cambios climáticos, la cercanía con mascotas o incluso el consumo de ciertos alimentos irritantes.
“El tratamiento varía dependiendo de la edad y el nivel de afectación; por lo general, se maneja con medicamentos antihistamínicos y la identificación de los detonantes para reducir la exposición a ellos”, dice el terapeuta.
El especialista aclara que, aunque todo medicamento puede tener efectos secundarios por uso prolongado, en pacientes jóvenes y pediátricos esto no representa gravedad, a menos que exista una condición cardíaca compleja que exija una formulación con precaución.
Por otro lado, Martínez señala que el estudio BREATHE y la región MENA en 2011, realizado en Argelia, determinó que quienes padecen la enfermedad del EPOC, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, pueden experimentar cambios significativos en su calidad de vida tras seis meses de respirar de forma constante el aire que se genera dentro de las colmenas.
La investigación sugiere que el contacto prolongado con las sustancias naturales que las abejas desprenden permite una estabilización de la saturación a largo plazo. Esto facilita que las personas recuperen la capacidad de descansar de forma horizontal en una cama, dejando atrás la necesidad de permanecer sentadas para poder dejar pasar el aire a sus pulmones.
Según los hallazgos encontrados, este proceso de desinflamación natural es lo que eventualmente permite que el usuario pueda prescindir de la mascarilla suplementaria durante las horas de descanso.
Por otra lado, la perspectiva técnica, explica Silva, profundiza en la mecánica respiratoria de estos cuadros crónicos. Sostiene que la necesidad de dormir sentado o con el torso elevado responde a una reacción del cuerpo: en esa posición, la gravedad ayuda a que el pecho se mueva con menos peso, permitiendo que los pulmones se inflen con menor esfuerzo.
Además destaca que, en la medicina convencional, el método estándar para tratar esta dificultad es el CPAP, Presión Positiva Continua en la Vía Aérea. Este dispositivo consiste en una máquina que envía aire a una presión suave y constante a través de una mascarilla, lo que mantiene los conductos respiratorios abiertos durante la noche.
Según Silva, el uso de esta tecnología garantiza que el usuario no se fatigue y mantenga niveles de oxígeno estables. Respecto a las mejorías reportadas en el apiario, el terapeuta reconoce que, aunque en la práctica clínica se presentan casos aislados de recuperaciones que las personas califican como “milagros”, al no encontrar una explicación médica inmediata, lo fundamental es asegurar que cualquier transición hacia una mayor autonomía al respirar mantenga la estabilidad del corazón y los demás órganos.
Otros beneficios
A parte de los beneficios físicos en cuadros de asma, rinitis o sinusitis, el sistema actúa como un potente relajante del sistema nervioso. Inhalar este aire ayuda a gestionar las emociones, promoviendo estados de paz y alegría. Como bien señala el enfoque del lugar, la salud emocional es el pilar de la recuperación física: “Cuando se gestionan bien las emociones, podemos estar en paz”, continua Martínez.
A pesar de que el 100% de los asistentes manifiestan haber sanado desde resfriados comunes hasta dolencias crónicas, Fiba Tochua mantiene un protocolo de seguridad riguroso. Solo tres personas en Colombia realizan esta práctica con este nivel de especialización.
Nuevo aire, nueva vida

Edgar Van Den Berguen durante su sesión identificó que el aire de las colmenas relaja su cuerpo y lo libera del estrés. | Foto: Edgar Van Den Berguen

Edgar Van Den Berguen durante su sesión identificó que el aire de las colmenas relaja su cuerpo y lo libera del estrés. | Foto: Edgar Van Den Berguen
Edgar Van Den Berguen, zootecnista, conoció por medio de la Inteligencia Artificial que respirar el aire de colmenas podría ayudar a su esposa “conocimos sobre Fiba Tochua en una feria de emprendimiento y nos acercamos más por elll, porque ronca mucho”.
Ante su condición, lo recomendado fueron diez sesiones. Sin embargo, por un viaje de trabajo, solo se completaron cuatro, aún así, los cambios fueron evidentes: “notamos que dejo de roncar, que los aires acondicionados de lugares y aviones ya no le causaban ninguna molestia”, recuerda.
Otra experiencia es la de Viviana Rubio, una confeccionista de trajes de apicultura. Durante ocho años padeció de tos frecuente, a pesar de asistir a varios especialistas y de realizar diferentes exámenes, sus médicos no daban con un diagnostico certero.
“Empecé a buscar soluciones porque mi calidad de vida se veía afectada, en la noche mientras dormía sentía presión en el pecho, ahí encontré a Fiba Tochua”, recuerda.
Las sesiones recomendadas, en principio eran diez, con una frecuencia semanal, “en mi primera sesión sentí un cambio en mis fosas nasales, sentí algo limpió, después asistía cada quince días y hoy me acercó cada veinte días”. A la fecha, su tos mejoro de forma considerable, incluso, duerme más tranquila.
Rubio sugiere que estas alternativas deberían ser más visibles y complementarse con la medicina tradicional.
¿Cómo acceder?

Desconectarse y encontrarse con la naturaleza en zonas verdes, además de respirar el aire de colmenas, permite mejorar los niveles de estrés en los visitantes | Foto: Fiba Tochua

Desconectarse y encontrarse con la naturaleza en zonas verdes, además de respirar el aire de colmenas, permite mejorar los niveles de estrés en los visitantes | Foto: Fiba Tochua
Actualmente, Fiba Tochua ofrece dos modalidades de interacción. La primera es la sesión de inhalación del aire de la colmena, con un costo de 70.000 pesos. La segunda es la experiencia “Apicultor por un día”, una jornada de cuatro horas donde los visitantes reciben formación teórica sobre la vida en el panal y acceden al apiario con trajes de protección profesional para interactuar directamente con las colonias.
Debido a que el espacio está diseñado para mantener la tranquilidad de las abejas, la capacidad es limitada, de 10 a 12 personas simultáneamente, por lo que se atiende exclusivamente bajo reserva.
Crisis y protección

La seguridad garantiza el cuidado de las abejas y de los visitantes, es por esto que Filba Tochua es Pet Friendly y permite que las mascotas estén presentes en cada sesión. | Foto: Fiba Tochua

La seguridad garantiza el cuidado de las abejas y de los visitantes, es por esto que Filba Tochua es Pet Friendly y permite que las mascotas estén presentes en cada sesión. | Foto: Fiba Tochua
El proyecto, que cuenta con 20 colmenas de temperamento dócil, ha enfrentado crisis ambientales severas. En septiembre de 2024, la comunidad sufrió la pérdida de varias colonias debido a lluvias prolongadas y, de forma más crítica, al envenenamiento por fumigaciones con químicos tóxicos en predios vecinos.
Cabe resaltar que las abejas son responsables de la polinización de entre el 70% y el 75% de los cultivos mundiales, una labor esencial que este emprendimiento busca proteger y visibilizar.
El proyecto también cuenta con asesoría médica constante y convenios con el Cuerpo de Bomberos y una clínica en Tenjo para atender cualquier emergencia, garantizando que la experiencia de sanación sea, ante todo, segura.




