Catedral de Sal de Zipaquirá busca en Cartagena potenciar su proyección en el Caribe internacional
Llegan a Cartagena para presentar sus resultados, novedades y proyecciones en la Región Caribe

Yenny Páez Sabogal, Gerente Catedral de Sal de Zipaquirá. // Cortesía

En este contexto, Cartagena de Indias se consolida como un aliado estratégico clave al ser la principal vitrina turística del país ante el mundo. Su capacidad para atraer viajeros internacionales y su posicionamiento como destino premium la convierten en el punto de conexión ideal entre el Caribe colombiano y el interior del país.
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La relevancia de Cartagena dentro de la estrategia de expansión de la Catedral de Sal de Zipaquirá se sustenta en tres factores principales:
Conectividad internacional: La ciudad es uno de los principales puntos de entrada de Colombia gracias a su dinámica de cruceros y a la operación de vuelos directos desde Norteamérica, Europa y el Caribe, lo que facilita la llegada de turistas interesados en ampliar su experiencia más allá del destino costero.
Hub logístico. Como el puerto más importante del país, Cartagena permite articular rutas turísticas que integran la historia colonial del Caribe con el misticismo y la riqueza minera de destinos como Zipaquirá, fortaleciendo la oferta multidestino en Colombia.
Perfil del viajero. La ciudad concentra un alto volumen de turistas que buscan experiencias auténticas, exclusivas y con alto valor histórico y cultural, un perfil que se alinea con la propuesta de la Catedral de Sal, reconocida como la Primera Maravilla de Colombia.
Reconocida como la Primera Maravilla de Colombia por el Parlamento Andino, esta obra monumental alcanzó en 2025 un récord histórico de 705.045 visitantes, reafirmando su posición como uno de los destinos culturales y religiosos más visitados del país y como uno de los complejos de culto subterráneos más impactantes del mundo, comparable con grandes referentes internacionales de turismo patrimonial y espiritual.
Con 8.500 metros cuadrados de construcción, la Catedral alberga la Cruz subterránea más grande del mundo, de 16 metros de altura por 10 metros de ancho, así como una nave central con capacidad para 3.000 personas, dimensiones que la consolidan como un ícono global de la ingeniería, la arquitectura religiosa y el patrimonio cultural, destacado por viajeros, medios especializados y operadores turísticos internacionales.
Uno de los hitos más relevantes de su expansión cultural es el Museo Subterráneo, considerado uno de los museos más profundos del planeta. Este espacio profundiza en la historia de la minería, el simbolismo ancestral de la sal y la relación entre territorio, espiritualidad y memoria, integrando arte contemporáneo, narrativa histórica y experiencias inmersivas.
Con esta visita a Cartagena, la Catedral de Sal de Zipaquirá busca fortalecer alianzas, atraer nuevos flujos de visitantes internacionales y consolidar una narrativa turística que conecte el mar Caribe con las profundidades de la tierra, promoviendo a Colombia como un destino diverso, integrado y de clase mundial.




