Cuatro años de frustración por culpa del racismo asegura Francia Marquez en diario the Guardian
La vicepresidenta colombiana afirmó que ha enfrentado “años muy difíciles” marcados por el racismo y la falta de respaldo dentro del Gobierno, en una entrevista con el medio británico.

Francia Márquez dice que está dispuesta a dialogar con el expresidente César Gaviria, a pesar de que cree que el lider del liberalismo a aliará con Federico Gutiérrez / Sergio Acero (Colprensa)

En entrevista con el medio The Guardian, Francia Márquez, la primera mujer negra en ocupar la Vicepresidencia de Colombia, aseguró que persisten estructuras de discriminación en el país. “El Estado colombiano es un Estado racista”, afirmó, al tiempo que denunció limitaciones a su liderazgo tanto dentro como fuera del Ejecutivo.
La vicepresidenta reveló que su relación con Petro atraviesa tensiones y que llevan más de un año con escasa comunicación. Uno de los puntos de quiebre fue su salida del Ministerio de la Igualdad, una de las principales apuestas del Gobierno, cuya creación lideró.
Según explicó, pasó dos años enfrentando falta de recursos y trabas burocráticas para poner en marcha la entidad y cuando estaba próxima a mostrar resultados, fue apartada del cargo en 2025.
Márquez también denunció haber sido blanco de ataques racistas en medios y redes sociales, incluyendo caricaturas ofensivas y cuestionamientos constantes por sus viajes oficiales, que, según indicó, respondían a razones de seguridad o a la promoción de relaciones económicas, especialmente con países africanos.
Asimismo, comparó su experiencia con la de otras líderes como Kamala Harris y Epsy Campbell Barr, al señalar que existe un patrón que limita el acceso real al poder de las mujeres negras. “Ninguna de las tres pudo asumir plenamente roles de liderazgo”, sostuvo.
Aunque reconoció que no cumplió todas las expectativas durante su gestión, Márquez defendió el valor simbólico de su llegada al poder y los avances alcanzados. También descartó aspirar a la Presidencia y atribuyó su decisión tanto a un compromiso personal como a los obstáculos enfrentados.
“Que haya un rostro afro en ese lugar ya es un cambio”, concluyó, al invitar a otras mujeres a ocupar espacios de liderazgo en Colombia.




