Murió el pequeño Isaías David tras esperar 50 días por una cirugía de corazón en Cartagena
Su familia libraba una batalla contra el sistema de salud para lograr un traslado que nunca llegó

Isaías David, bebé fallecido. Su madre realizó diferentes plantones en su región. // Colprensa

La lucha por la vida de Isaías David llegó a su fin de la manera más dolorosa en una clínica de Cartagena, donde permaneció internado durante casi dos meses a la espera de un procedimiento quirúrgico vital. El menor, quien padecía una cardiopatía congénita, requería una cirugía de corazón de alta complejidad que debía ser autorizada y gestionada por la Nueva EPS en una red hospitalaria capacitada.
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Proveniente de Valledupar, el pequeño fue trasladado a la capital de Bolívar con la esperanza de recibir la atención especializada que su condición de salud demandaba. Sin embargo, durante los 50 días que duró la espera, sus padres tocaron todas las puertas posibles, incluyendo denuncias públicas y acciones legales para presionar por un traslado hacia ciudades como Bogotá o Medellín, donde se contaba con la tecnología necesaria para la intervención.
“Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance, pero el sistema nos falló y mi hijo no aguantó más”, expresaron allegados a la familia en medio del profundo dolor por la pérdida del menor a medios de comunicación.
El caso ha despertado una fuerte ola de indignación nacional, donde se cuestiona la eficacia de las entidades de salud para garantizar la vida de los niños por encima de las barreras administrativas y los trámites burocráticos.
Tras el fallecimiento de Isaías David, se espera que los entes de control inicien una investigación de oficio para determinar las responsabilidades de la Nueva EPS y de los centros asistenciales involucrados en la demora del traslado. Mientras tanto, la familia se prepara para trasladar el cuerpo del bebé de regreso a Valledupar para darle el último adiós, dejando un llamado urgente al Gobierno Nacional para que situaciones como esta no se repitan con otros niños que hoy dependen de una firma para seguir viviendo.




