La primera organización afro en Latam certificada en prácticas madereras sostenibles es colombiana
La Asociación Forestal Comunitaria del Medio Atrato (ASOFODEMA), integrada por comunidades afrodescendientes de Chocó y Antioquia, se convirtió en la primera organización afro de la región en obtener la certificación de manejo forestal sostenible del Forest Stewardship Council (FSC), uno de los estándares ambientales más exigentes del mundo para esa industria.
Operarios de ASOFODEMA trabajando en la certificación. | Foto: cortesía - ASOFODEMA
El reconocimiento acredita a ASOFODEMA como productor maderero altamente responsable con el medio ambiente y marca un hito para la silvicultura comunitaria en Colombia, al demostrar que es posible aprovechar el bosque natural de forma sostenible, rentable y con impacto social positivo.
Es que, según la Universidad del Norte, el clima tropical de la nación hace posible que los suelos generen tasas de crecimiento arborícolas superiores a las que registran los países líderes del mercado. Tanto, que el territorio tiene un potencial de 29 millones de hectáreas aptas para la plantación forestal comercial subutilizadas, razón por la cual esta economía apenas aporta el 1 % del PIB.
De acuerdo con Yesid Ríos, coordinador forestal de la Office National des Forêts (Oficina Nacional de Bosques de Francia en Bogotá-ONF), ese poco usufructo se debe, entre otros factores, a la falta de organización de las comunidades poseedoras de los terrenos, la poca tecnificación de los procesos productivos y a la presencia de grupos criminales que hacen que el capital humano sea difícil de gestionar.
“La existencia de actores armados dificulta que el productor acceda a clientes directamente y pueda venderles a precios justos, pues los intermediarios compran las materias primas por valores bajos, pero los venden 3 o 4 veces más caro; por otro lado, la desorganización y la falta de estándares hace que los inversionistas pierdan la motivación de hacer negocios”, explica.
ASOFODEMA
ASOFODEMA. | Foto: cortesía - ASOFODEMA
Con una trayectoria de años acompañando procesos comunitarios en territorios PDET, surgidos tras el Acuerdo de Paz de 2016, Ríos participó en la creación de ASOFODEMA, una iniciativa que buscó ordenar y fortalecer el aprovechamiento forestal en el Medio Atrato.
“La organización nació con el objetivo de aprovechar los maderables que se dan en el bosque natural de esa zona del Chocó y de Antioquia por parte de quienes son sus dueños, es decir, las comunidades afrodescendientes, ellos son los propietarios; así lo estipula la ley 70”, sostiene.
El proyecto surgió por iniciativa ciudadana, relata Ríos, al notar el potencial de la región. “Esta es una empresa que conformamos nueve consejos comunitarios para unirnos y trabajar por el crecimiento de los municipios. Estamos ubicados principalmente en Bojayá y en Vigía del Fuerte, en un área que cubre 20.000 hectáreas”, dice Ricardo Flores, representante legal de ASOFODEMA.
La estrategia inició en 2018 y hoy integra a más de 346 familias afrocolombianas. Les ofrece una alternativa productiva adicional a la pesca y la agricultura al unificar los esfuerzos aislados en un solo esquema de trabajo.
Certificación FSC
El bosque natural que administra ASOFODEMA alberga al menos diez especies nativas: guácimo blanco, sande, caimito, nuanamo, guasco colorado, capitancillo, bambocado, tometo, cuero negro y guamo. Aunque estas son altamente aprovechables, su explotación sin criterios técnicos puede generar impactos ambientales severos.
De hecho, explican los miembros de la asociación, dichos ejemplares son altamente beneficiosos y recuperables, características que los hacen muy atractivos para su explotación.
Es por ello que la ONF, el Programa Colombia Sostenible del Fondo Colombia en Paz y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), diseñaron y ejecutaron el proyecto Unión Natural, una alianza interinstitucional que le permitió a ASOFODEMA adoptar acciones de forestería responsable.
“Lo que hicimos fue darle a la población las herramientas y la capacitación necesarias para que preservarán su territorio y a la par para que fuera más competitiva de cara a compradores nacionales y extranjeros”, asevera Ríos.
Habiendo obtenido esa tecnificación, la comunidad decidió apostarle a conseguir un estándar mundial que los pusiera a la par de las grandes potencias. En otras palabras, una certificación de manejo forestal del Forest Stewardship Council (FSC), un organismo multinacional sin fines de lucro encargado de acreditar a los productores con sellos de alta calidad y sostenibilidad en cadenas de valor relativas al sector maderero.
“Fue histórico porque nosotros nos dimos a la tarea de vencer un reto que tenía Colombia en lo que tiene que ver con las plantaciones forestales. Nunca el país había sido certificado como sustentable en ese tipo de actividades”, dice Flores.
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Así pues, todos los trámites correspondientes para gestionar la acreditación comenzaron sobre el 2023 y al año siguiente fue la primera visita del FSC. Luego de superar, como relata Ricardo, varios desafíos, la distinción llegó en diciembre de 2025, convirtiéndose en la primera organización afro de Latinoamérica en alcanzarla.
Para lograrlo, ASOFODEMA y sus aliados adecuaron sus procedimientos de tal manera que toda la infraestructura cumpliera con las métricas que exigía el ente en materias como disposición final de los residuos, formación de los empleados, seguridad laboral e industrial, recuperación de los árboles, transformación y distribución.
“Lo hicimos para demostrarle al país que sí podíamos llegar juntos a un objetivo de esa magnitud, asimismo para que se nos abrieran las puertas a nuevos clientes locales y a mercados internacionales. Ese sello no nos permite vender más caro, pero si nos garantiza buscar compradores que sólo negocian con fabricantes con ese estándar global. Actualmente trabajamos por perfeccionar los subproductos que salen de la materia prima para ampliar la oferta, no solo en los departamentos sino a nivel nacional y en el mundo en general”, concluye Ricardo.
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