Sondra Macollins propone eliminar las gobernaciones y transformar el Estado colombiano
La candidata presidencial aseguró, además, que no chay que creer en las encuestas e invitó a los colombianos a no hacerlo.

La candidata presidencial Sondra Macollins estuvo recorriendo varios sectores de Tunja dando a conocer sus propuestas / Foto: Caracol Radio

Tunja
La Plaza de Bolívar de Tunja fue el escenario donde la candidata presidencial Sondra Macollins, junto a su fórmula vicepresidencial Leonardo Karam Helo, presentó una de sus propuestas más polémicas: acabar con las gobernaciones en Colombia y dar paso a un modelo regional autónomo.
Según Macollins, las gobernaciones se han convertido en “un peaje al desarrollo” y en estructuras dominadas por familias políticas que se heredan el poder, dejando a muchos municipios sin oportunidades.
“Ya estaba previsto desde el 91 que Colombia debería acabar con el centralismo y convertirse en regiones descentralizadas autónomas. Autonomía presupuestal y de decisión para que se puedan desarrollar de la manera correcta. Tenemos gobernaciones que prácticamente les pertenecen a unas familias y se las pasan de generación en generación y el pueblo sufriendo. Unos simples municipios que pertenecen a la misma corriente política del Gobernador son los que salen beneficiados, el resto terminan fregados. Eso se tiene que acabar. El país nos pertenece a nosotros, a la gente y el negocio de las 20 familias se tiene que terminar”, indicó Macollins.
La aspirante explicó que su iniciativa busca hacer realidad los artículos 306 y 307 de la Constitución, que plantean la creación de siete regiones autónomas con capacidad presupuestal y de decisión. En este esquema, las actuales contralorías y asambleas departamentales serían reemplazadas por asambleas regionales y juntas de alcaldes, con el fin de garantizar una distribución más equitativa de los recursos y fomentar el desarrollo de cada territorio.
“Si hay un nuevo ordenamiento regional, efectivamente va a haber una asamblea regional donde haya representación de todo el territorio de las regiones y también va a haber una junta especial donde cada alcalde va a tener representación, que eso es lo que va a permitir que la región realmente se desarrolle, porque todos van a tener el control presupuestal y van a tener una forma de ir hacia donde la región es más poderosa”, agregó.
Además de la reforma territorial, Macollins y Karam Helo plantearon las siguientes propuestas:
- Reducción de ministerios: fusionar los 19 actuales en 7 grandes ministerios operativos apoyados en tecnología.
- Lucha contra la corrupción: implementar sistemas digitales que permitan a los ciudadanos vigilar el uso del dinero público.
- Seguridad multidimensional: crear un C5 de ciberseguridad con cámaras interoperables y reconocimiento digital, inspirado en modelos de Europa y Asia.
- Economía agrícola: ampliar a 5 millones las hectáreas cultivables en oleaginosas perennes, lo que, según la fórmula, generaría dos millones de empleos y convertiría a Colombia en potencia agrícola.
Por otro lado, Macollins señaló que no cree en las encuestas, y, por el contrario, invitó a los colombianos a no dejarse llevar por las mismas y a conocer su propuesta, que se presenta como una alternativa distinta a los partidos tradicionales.
“No, es más, los invito a no creer en las encuestas, los invito a no dejarse convencer que el voto útil es votar por el uno o el dos, el malo y el menos malo, no, porque hay 16 millones de colombianos que no salen a votar, en el Congreso votaron 20 millones de 41 millones, lo que significa que la gente está mamada, mamada de los políticos traicionados, mamada de los mismos, mamada de no tener una oferta, una propuesta diferente, nosotros somos una propuesta diferente”, dijo.
La candidata también se refirió a la tragedia en Putumayo, donde murieron 68 personas, enviando un mensaje de solidaridad a las familias afectadas y a las fuerzas militares.
“Somos más los buenos que los malos en este país”, afirmó, subrayando que su movimiento no se identifica con la derecha ni con la izquierda, sino con un “tercer camino” basado en justicia y honestidad.




