Huila podría quedar libre de sospecha de minas antipersonal en 2026
La Brigada de Desminado Humanitario del Ejército asegura que 17 de los 18 municipios intervenidos ya fueron entregados libres de sospecha de minas, solo faltan seis veredas de Baraya. En el departamento se han destruido 228 artefactos explosivos desde 2017.

El Huila podría quedar libre de sospecha de minas antipersonal este año.

La Brigada de Desminado Humanitario del Ejército Nacional avanza en la meta de declarar al Huila como un territorio libre de sospecha de minas antipersonal, un proceso que podría concretarse durante 2026, según confirmó en entrevista con Caracol Radio Neiva el coronel Leonardo Fabio Cárdenas Ortega, comandante de esta unidad a nivel nacional.
El oficial explicó que el avance del desminado en Colombia es significativo. De los 1.122 municipios del país, cerca de 350 ya han sido entregados libres de sospecha de minas, de los cuales 285 han sido intervenidos por la Brigada de Desminado Humanitario, lo que representa cerca del 90 % del territorio despejado en el país.
En el caso del Huila, el proceso está en su fase final.
“El departamento tiene 37 municipios. De esos, 18 fueron asignados a la Brigada de Desminado Humanitario, mientras que uno fue asignado a la Campaña Colombiana Contra Minas. De los 18 municipios que trabajamos, ya entregamos 17 libres de sospecha de minas y solo queda pendiente el municipio de Baraya”, explicó el coronel Cárdenas.
Según detalló, Baraya cuenta con 33 veredas, de las cuales 27 ya fueron intervenidas durante el año anterior. Actualmente el trabajo se concentra en seis veredas restantes, que hacen parte de la denominada zona dos, donde las labores se desarrollarán durante el primer semestre y parte del segundo semestre del año.
Con la culminación de estos trabajos, el departamento podría quedar totalmente libre de sospecha de contaminación por minas antipersonal, un avance clave para la seguridad rural.
En cuanto a resultados, el comandante señaló que en el Huila han sido destruidos 228 artefactos explosivos desde el inicio de las operaciones de desminado en 2017, especialmente en municipios como Neiva, Palermo, Santa María, Tello y Colombia.
Allí se identificaron áreas peligrosas que requirieron desminado manual, debido a las características del terreno, marcado por vegetación densa y zonas montañosas, lo que limita el uso de maquinaria o perros detectores.
A nivel nacional, el Ejército ha logrado destruir cerca de 28.150 artefactos explosivos durante las labores de desminado humanitario que se adelantan desde la firma del Tratado de Ottawa, proceso que en Colombia inició formalmente en 1997.
No obstante, el coronel advirtió que el desafío continúa debido a las nuevas dinámicas del conflicto armado.
“Antes los grupos armados instalaban minas principalmente contra la fuerza pública, pero ahora también las utilizan en disputas entre ellos por territorios asociados a minería ilegal, narcotráfico y extorsión”, señaló.
Además, alertó sobre una nueva modalidad que ha comenzado a registrarse en algunas regiones del país, el lanzamiento de artefactos explosivos mediante drones, una práctica que incluso ha dejado afectaciones en población civil.
Más allá del componente de seguridad, el desminado también abre oportunidades para el desarrollo económico de las comunidades rurales.
Una vez declaradas libres de sospecha de minas, las zonas intervenidas pueden acceder a restitución de tierras y proyectos productivos, impulsados por el Ejército con el llamado “sello del desminador”, una marca que identifica productos provenientes de territorios recuperados.
En el Huila ya existen iniciativas de este tipo, como el vino artesanal de Santa María y la crema de pepa de pan producida en Baraya, que han sido promovidos en ferias y centros comerciales para fortalecer la economía campesina.
Entre los municipios del Huila que ya han sido declarados libres de sospecha de minas se encuentran Garzón, Gigante, Isnos, La Argentina, Guadalupe, Acevedo, Aipe, Íquira, La Plata, Pitalito, Rivera, San Agustín, Neiva, Palermo, Santa María, Tello y Colombia.
El Ejército también adelanta procesos de educación en el riesgo de minas, dirigidos a comunidades rurales, especialmente niños y campesinos, para enseñar cómo identificar posibles artefactos y evitar accidentes.

Pamela Márquez
Comunicadora social, periodista, presentadora, locutora colombiana y opita.




