¿Se escribe con mayúscula la primera palabra entre paréntesis? La RAE aclara uso correcto
Conozca los detalles de esta regla ortográfica y evite errores.

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La Real Academia Española, por medio de su sección ‘español al día’, que fue formada por filósofos y lingüistas especializados desde 1998, tienen como objetivo de ampliar y modernizar algunas consultas lingüísticas que llegan a la RAE por diferentes medios tradicionales o electrónicos.
Una de las tareas o cometido básico que tiene esta entidad es resolver diferentes dudas de temas lingüísticos como son la ortografía, el léxico y la gramática desde las perspectivas de las normas que tiene hoy el lenguaje del español.
Las consultas frente a estas palabras son realizadas en su mayoría por las personas hispanohablantes o por otras personas que no son nativos en el lenguaje. En la actualidad, este departamento presta el servicio de atención por medio de su cuenta de Twitter.
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¿Se escribe con mayúscula la primera palabra entre paréntesis?
Según explica la RAE, “los paréntesis son un signo ortográfico doble que se usa generalmente, aunque no de manera exclusiva, para insertar en un enunciado una información complementaria o aclaratoria”.
El uso del paréntesis debe ir pegado a la primera y a la última letra del enunciado que vaya al interior de él, y separados del elemento que los precede o los sigue.
NO debe usarse la mayúscula para iniciar el enunciado después de paréntesis, exceptuando el caso en el que antes del paréntesis hubiera un punto.
Vea unos ejemplos a continuación:
- La FIFA (Federación Internacional de Fútbol) atraviesa uno de los momentos más complicados de su historia.
- –Adiós. (Pega un portazo y sale).
¿Qué trucos y reglas existen para mejorar la acentuación?
Además de las reglas que da la RAE para ubicar correctamente las tildes en un texto, existen algunas herramientas o trucos que permiten a las personas familiarizarse con estos diacríticos:
- Para localizar la sílaba tónica, divida las palabras en sílabas. Incluso, puede hacerlo aplaudiendo en cada una para que le resulte más fácil, por ejemplo: CAN-CIÓN, ES-PÁ-TU-LA, NA-VI-DAD
- Memorice las terminaciones clave de cada tipo de palabra. Si usted es un lector frecuente, esto le ayudará.
- Usa herramientas como el diccionario de la RAE para confirmar casos dudosos. Incluso, si usted utiliza redes sociales, puede consultar directamente con los perfiles oficiales de la Academia para que esta resuelva personalmente sus dudas.
- Repase las excepciones (monosílabos, diptongos e hiatos) escribiendo sus propios textos en Word, pues el programa le señalará si ha cometido algún error o le hará la corrección. Solo recuerde: Word no es perfecto, por lo que es mejor que usted aprenda a identificar las reglas con la práctica.
¿Qué necesita una palabra para ser incluida en la RAE?
La RAE no acepta palabras simplemente por peticiones de individuos o grupos; en cambio, se basa en la realidad del uso del idioma. Las solicitudes de inclusión pasan por un proceso riguroso que puede durar hasta dos años, donde se analizan en comisiones y se evalúa su uso en diferentes contextos.
Solo aquellas palabras que demuestran ser ampliamente utilizadas y reconocidas por los hablantes de español logran ser incorporadas oficialmente.
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La Real Academia Española (RAE) ha realizado diversos cambios en lenguaje, los cuales han sido considerados por muchas personas como inválidos al agregar palabras como “perreo”, “disforia de género”, “supervillano”, “chundachunda” y muchas más.
Sin embargo, cabe resaltar que los cambios en los términos usados por las comunidades gracias a su cultura. La creciente gentrificación de las ciudades y la globalización de la información han provocado un aumento en el uso de términos locales por personas externas, llevando así a una presión social del uso de cada palabra.
Como todo idioma en el mundo, tiene determinadas normas ortográficas que no se pueden omitir, pues en caso de no aplicarlas se puede, por ejemplo, cambiar el sentido de las frases.
Es así como hay determinadas palabras que pueden parecer similares, y a pesar de que se escriben y suenan diferente, las personas en ocasiones las emplean para un mismo fin y no es correcto.




