Nohora Liliana Murcia integra la neuropsicopedagogía en el aula
Para potenciar el aprendizaje bilingüe

Nohora Liliana Murcia integra la neuropsicopedagogía en el aula
En los últimos años, la educación bilingüe dejó de pensarse solo en términos de exposición al idioma. Cada vez con más frecuencia, docentes y equipos académicos se preguntan qué ocurre en el proceso interno del aprendizaje, cómo se organiza la información cuando se trabaja en dos o más lenguas y por qué algunos estudiantes se bloquean aun cuando comprenden los contenidos. Esa inquietud abrió la puerta a una conversación distinta dentro de las aulas.
La neuropsicopedagogía, un campo que conecta la neurociencia con la práctica educativa, comienza a aparecer como una herramienta para responder a esas preguntas. Aunque su desarrollo teórico es amplio, su aplicación concreta en el aula sigue siendo limitada en buena parte de América Latina. Traducir conceptos científicos en estrategias pedagógicas reales continúa siendo uno de los grandes desafíos del sector.
En ese cruce entre teoría y práctica se inscribe el trabajo de Nohora Liliana Murcia. Su experiencia en funcionamiento ejecutivo, memoria de trabajo y regulación cognitiva la llevó a observar un patrón común en contextos bilingües y trilingües. Muchos estudiantes no fallan por desconocimiento del idioma, sino por la sobrecarga cognitiva que implica alternar entre lenguas sin herramientas que ayuden a organizar el pensamiento.
A partir de esa observación, Murcia comenzó a integrar principios de la neurociencia al currículo escolar. No desde un enfoque clínico ni desde intervenciones externas, sino dentro del aula regular. El objetivo no es modificar los contenidos, sino acompañar la forma en que los estudiantes procesan la información, planifican tareas y regulan su atención cuando trabajan en más de un idioma.
En la práctica, este enfoque se traduce en rutinas claras de organización mental, apoyos visuales, secuencias de razonamiento y actividades diseñadas para fortalecer la memoria de trabajo. Tanto en primaria como en secundaria, estas estrategias permiten que los estudiantes comprendan mejor las consignas, organicen sus ideas y ganen autonomía en su aprendizaje.
Quienes han trabajado de cerca con este modelo destacan que los avances no se limitan a una asignatura específica. Un psicólogo educativo que ha seguido su implementación señala que estudiantes con perfiles diversos lograron progresos significativos sin necesidad de ser retirados del aula regular. Según explica, la clave está en integrar la neurociencia al currículo existente y no en crear sistemas paralelos que rompan la dinámica escolar.
Los protocolos pedagógicos desarrollados incluyen adaptaciones curriculares, mapas cognitivos y estrategias para administrar la carga mental que implica aprender en más de un idioma. Estas herramientas han sido incorporadas por docentes como parte de su planificación cotidiana, lo que refuerza su carácter práctico y sostenible en el tiempo.
Otro aspecto central del enfoque tiene que ver con la detección temprana de dificultades de aprendizaje. La observación pedagógica basada en evidencia permite identificar señales antes de que el problema se traduzca en bajo rendimiento o desmotivación. En lugar de aplicar soluciones tardías, el acompañamiento se vuelve preventivo y más efectivo.
En las instituciones donde se ha implementado este tipo de estrategias, el impacto va más allá del desempeño académico. Se avanza hacia modelos educativos más inclusivos, donde la diversidad cognitiva se entiende como una variable a considerar en el diseño pedagógico y no como un obstáculo que debe corregirse.
El interés que ha despertado este enfoque en equipos directivos y docentes de distintos países refleja una preocupación compartida. Cómo enseñar mejor en contextos bilingües sin aumentar la presión sobre estudiantes y docentes. Para Nohora Liliana Murcia, la respuesta no pasa por acelerar procesos, sino por comprenderlos.
A medida que estas conversaciones ganan espacio en ámbitos educativos y académicos, la integración entre neurociencia y educación empieza a verse no como una tendencia, sino como una necesidad. Entender cómo aprende cada estudiante se vuelve tan importante como definir qué debe aprender. En ese cambio de mirada, la experiencia de Nohora Liliana Murcia aporta una pista concreta sobre cómo llevar la ciencia al aula sin perder de vista lo esencial. Enseñar desde el funcionamiento real del aprendizaje.




