Del semáforo a la Alcaldía: Dumek transforma la vida de Yusmaris con casa propia y empleo digno
Los niños contarán con apoyo educativo y Yusmaris trabajará para la Alcaldía de Cartagena y recibirá un apoyo económico para su familia

Yusmaris y sus hijos, junto al alcalde y la directora de Corvivienda. // Alcaldía de Cartagena
El alcalde Dumek Turbay visitó personalmente a Yusmaris Hernández, madre cabeza de hogar de 38 años, y a sus hijos Yover y Gregori, estudiantes de la Institución Educativa Antonia Santos, en el mismo semáforo del Pie del Cerro en la avenida Del Lago, donde fueron registrados hace días en un video que se viralizó.
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El mandatario de Cartagena lo hizo, no solo para escuchar su historia, sino para darle una respuesta concreta, humana y digna que dé solución a las dificultades y problemas que se ven en el video: alistar sus hijos al colegio mientras limpia vidrios de carros en una esquina bajo el sol.
“Nadie en Cartagena debería criar a sus hijos en un semáforo. La gente merece vivir con dignidad, con un techo seguro y con oportunidades reales”, expresó el alcalde durante el encuentro con Yusmaris.
Como primera medida, el alcalde Dumek Turbay anunció la gestión inmediata de un subsidio de arriendo para Yusmaris y sus hijos, a través de Corvivienda, con el objetivo de garantizarles una vivienda digna, mientras se tramita todo lo necesario para que el Distrito les entregue una casa propia y un techo digno.
La madre y los niños residían en el barrio La María en una pieza en precarias condiciones; sin embargo, ahora vivirán en un lugar con más comodidades en paralelo a la búsqueda de un nuevo hogar que les permita comenzar de nuevo.
Además, la Secretaría de Educación Distrital brindará un acompañamiento especial para asegurar la continuidad y el bienestar educativo de los niños, reafirmando que la educación es el camino para romper los ciclos de pobreza.
Pero el apoyo no se queda ahí. El alcalde Turbay también confirmó que Yusmaris contará con un empleo en la Alcaldía de Cartagena, para que pueda sostener a su familia de manera estable y dejar atrás la informalidad que la obligó a trabajar en la calle.
“Yo no quiero verte más aquí, ni a ti ni a los pelaos. Ustedes merecen otra vida, una vida mejor”, le dijo el alcalde Turbay, en una frase que resume el espíritu de esta decisión.
Mientras se concreta el proceso de vivienda y adaptación laboral, la familia recibirá un subsidio y apoyo económico temporal, que les permita estabilidad durante los próximos meses.
La historia de Yusmaris no es solo una historia viral. Es el reflejo de muchas realidades invisibles en la ciudad. Y, como lo ha reiterado el alcalde: son casos que no pueden quedarse en la indignación momentánea, sino en acciones reales.
“Gobernar también es mirar a los ojos, sentir el dolor ajeno y responder. Cartagena tiene que ser una ciudad donde todos tengan derecho a una vida digna”, concluyó el mandatario.
Hoy, gracias a una decisión humana, una madre deja el semáforo. Y dos niños empiezan a escribir su futuro lejos del asfalto, pero cerca de la esperanza y bajo un techo digno.



