Arrancan obras en Niquía para aliviar la congestión del norte del Valle de Aburrá
El proyecto incluye un tramo elevado, eliminación de cruces a nivel y cambios temporales en la movilidad mientras avanzan los trabajos.

Cortesía: Alcaldía de Bello
Bello
La glorieta de Niquía concentra uno de los flujos vehiculares más altos del norte del Valle de Aburrá.
Por este punto convergen rutas de transporte público, vehículos particulares, motocicletas y carga pesada que se desplazan entre Bello, la Autopista Norte y los municipios del corredor hacia Copacabana y Barbosa.
La saturación del cruce, sumada a giros a nivel y a una infraestructura que quedó corta frente al crecimiento del parque automotor, convirtió el sector en un punto recurrente de trancones, accidentes y pérdidas de tiempo para miles de usuarios.
Inicio de las obras
Ante este panorama, comenzaron las obras de la solución vial conocida como La Seca II, una intervención que apunta a reorganizar completamente la movilidad en el sector de Niquía.
Los trabajos ya se ejecutan sobre la Avenida 32, eje que conecta la Autopista Norte con Fontidueño, y que hoy presenta modificaciones temporales en la circulación, reducción de carriles y control del tráfico con personal en vía.
El proyecto contempla un corredor principal cercano a los dos kilómetros entre el Batallón Pedro Nel Ospina y el sector del Parque Tulio Ospina.
Según explicó el ingeniero Jorge Iván Arboleda Toro, representante del Consorcio Vial Aburrá Norte, 360 metros de este tramo se desarrollan en estructura elevada, acompañados por la construcción de lazos y conexiones que permitirán integrar el sistema vial sin cruces a nivel.
El diseño, afirmó, responde a estudios técnicos de tránsito que buscan ordenar los flujos y garantizar una movilidad continua.
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Participación de la administración municipal
Desde la administración municipal se reconoce que la intervención genera incomodidades para quienes transitan por la zona.
Sin embargo, la alcaldesa de Bello, Lorena González Ospina, aseguró que el inicio de las obras responde a una necesidad histórica del norte del área metropolitana, al tratarse de un punto crítico para la movilidad y la seguridad vial.
La mandataria señaló que el objetivo es mejorar la conexión regional, reducir los tiempos de desplazamiento y ofrecer condiciones más seguras para conductores y peatones.
La solución vial de Niquía se ejecuta con recursos del municipio y del Instituto Nacional de Vías, INVÍAS, y hace parte de una apuesta de largo plazo para aliviar uno de los corredores más congestionados del norte del Valle de Aburrá.
Mientras avanzan los trabajos, las autoridades recomiendan precaución, respeto por la señalización y atención a las indicaciones del personal de obra.



