Las EPS deben $1,4 billones a hospitales y clínicas del Tolima, según la gobernadora Matiz
Tras la frase “los ricos también lloran”, la gobernadora del Tolima le pidió al ministro de Salud que dedique sus esfuerzos a ofrecer soluciones ante la “situación crítica en el tema de salud”.

Tolima
A propósito de la polémica frase que lanzó el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, de “los ricos también lloran”, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, le pidió al alto funcionario del Gobierno nacional que deje de lado los ataques mediáticos y pase a acciones concretas para solucionar las problemáticas del sistema de salud.
La mandataria seccional reveló que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) deben alrededor de $1,4 billones a las clínicas y hospitales del Tolima, lo que ha generado una crisis financiera en la red pública y privada.
“No es hablando mal de nadie, no es utilizando frases despectivas en contra de otros ciudadanos, es con resultados. Y efectivamente en el Tolima tenemos una situación crítica en el tema de salud. Solamente la deuda que tienen las EPS con la red pública del departamento asciende a más de $890 mil millones, y la que tienen con la red privada asciende a $600 mil millones. Es decir, cerca de $1,4 billones”, detalló Matiz.
En ese sentido, la gobernadora le pidió al ministro de Salud coordinar estrategias que permitan oxigenar financieramente o recuperar buena parte de la cartera de las EPS con las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS).
“Además, tenemos un tema gravísimo con el suministro de medicamentos en el departamento. Es una problemática en todo el país, pero de manera especial queremos llamar la atención sobre el Tolima, porque los problemas que estamos teniendo son supremamente graves. Ya se rompió el convenio de la Nueva EPS con Colsubsidio y esto nos está generando una problemática mayor para nuestros pacientes”, acotó.
Sobre la crisis en la entrega de medicamentos, la secretaria de Salud del Tolima, Katherine Rengifo, indicó que la Nueva EPS cuenta con más de 500 mil afiliados en el departamento, de los cuales 200 mil residen en Ibagué y El Espinal, quienes son los más afectados por la traumática transición del operador farmacéutico.



