Tunja

Mineros de Coscuez completan cuatro meses sin salario tras cierre de mina de Fura Gems en Boyacá

La empresa busca reorganizarse, pero trabajadores exigen pagos y garantías antes de cualquier reapertura.

Sindicato denuncia tres meses de sueldos atrasados, abandono de frentes de trabajo y cierre ordenado por el Ministerio de trabajo.

Sindicato denuncia tres meses de sueldos atrasados, abandono de frentes de trabajo y cierre ordenado por el Ministerio de trabajo.

San Pablo de Borbur

La crisis en el sector minero del occidente de Boyacá se agudiza tras el cierre de una mina de esmeraldas operada por la empresa Coscuez Fura Gems, en jurisdicción de Coscuez, municipio de San Pablo de Borbur, situación que ha dejado a cientos de trabajadores sin salario, sin seguridad social y con un alto nivel de incertidumbre económica y social.

Así lo denunció Javier Darío Páez Segura, presidente del Sindicato Nacional de Minería de Esmeraldas (Sintraminería Coscuez), quien aseguró que la compañía adeuda al menos tres meses de salario, además del pago de prestaciones sociales, primas legales y extralegales y aportes a seguridad social, incumplimientos que ya completan el inicio de un cuarto mes.

De acuerdo con el dirigente sindical, la problemática se originó tras un paro comunitario relacionado con la minería ancestral, que derivó en la instalación de mesas de diálogo con entidades del orden nacional. Aunque en estos espacios se alcanzaron compromisos, Páez afirmó que Coscuez Fura Gems incumplió los acuerdos y posteriormente inició un proceso de desmantelamiento de la operación minera.

“La empresa retiró la energía eléctrica, las turbinas de aire y dejó abandonados frentes de trabajo y socavones, algunos de ellos en producción, lo que generó graves riesgos de seguridad en una región donde la minería es el principal sustento económico”, explicó el presidente del sindicato.

Ante esta situación, la empresa solicitó a la Agencia Nacional de Minería (ANM) la suspensión temporal del título minero y, de manera paralela, pidió al Ministerio de Trabajo la suspensión de los contratos laborales. Durante las mesas tripartitas en las que participó el sindicato, la empresa fue modificando su solicitud —de seis a cuatro y luego a tres meses— mientras las deudas con los trabajadores continuaban acumulándose.

Según Sintraminería Coscuez, el acuerdo planteado establecía que, a cambio de la suspensión del título y de los contratos, Coscuez Fura Gems debía ponerse al día con todas las obligaciones laborales antes del 31 de diciembre de 2025. Sin embargo, el 24 de diciembre, la empresa informó que no asumiría dicho compromiso, profundizando la crisis.

El sindicato también denunció que varios trabajadores continuaron presentándose a laborar sin recibir salario, sin seguridad social y sin condiciones mínimas de seguridad, situación que derivó en accidentes laborales que tuvieron que ser atendidos con recursos propios de los empleados. Tras las denuncias, el Ministerio de Trabajo realizó una visita de inspección y ordenó el cierre temporal de la mina, otorgando a la empresa un plazo de 20 días hábiles para ponerse a paz y salvo con todos los trabajadores.

Pese a la gravedad del panorama, el presidente de Sintraminería Coscuez aseguró que la empresa no ha declarado quiebra ni liquidación, ni registra procesos ante la Superintendencia de Sociedades. Por el contrario, ha manifestado que el título minero sigue siendo de su propiedad y que su intención es reorganizarse, buscar nuevos inversionistas y reabrir la operación.

Uno de los puntos que más preocupa a los trabajadores es la drástica reducción de la planta laboral. Según el sindicato, antes de la crisis la empresa contaba con aproximadamente 486 trabajadores, cifra que hoy se redujo a 124, lo que fue calificado como una “masacre laboral”. La organización sindical exige que, en caso de una eventual reactivación, la reincorporación se haga de forma gradual y priorizando a los trabajadores afectados, con acompañamiento sindical para garantizar transparencia.

Finalmente, Páez advirtió sobre el impacto social y de orden público que genera el abandono de frentes productivos en una región históricamente minera. “Dejar minas sin seguridad es un riesgo y una tentación para la comunidad. Exigimos el pago inmediato de lo adeudado y una reactivación responsable que respete los derechos laborales. Esta región ha sido olvidada, pero también hace parte de Colombia”, concluyó.

El siguiente artículo se está cargando

Caracol Radio
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

Programación

Ciudades

Elige una ciudad

Compartir

Más acciones

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad