En Tunja, reducen impuesto de delineación urbana. Se augura reactivación en la construcción
La reducción del impuesto de delineación urbana del 1,7 % al 1 %, permite impulsar nuevos proyectos de vivienda y frenar la pérdida de protagonismo de Tunja frente a otras ciudades de la región.

Con esta medida, el sector de la construcción se reactivaría de manera gradual. Foto: Colprensa(Thot)
Camacol Boyacá y Casanare destacó la reducción del impuesto de delineación urbana aprobada en el Estatuto de Rentas 2026 de Tunja, una decisión que calificó como un alivio clave para el sector constructor y para la competitividad de la ciudad.
La gerente del gremio, Ana Elvia Ochoa, explicó que la medida fue el resultado de un proceso técnico y de diálogo con la Administración Municipal y el Concejo, en un contexto marcado por la desaceleración del sector y la caída en los indicadores de vivienda.
“Las cifras de licencias de construcción y del mercado de vivienda nos dieron la razón. El incremento del impuesto fue exagerado, golpeó al sector y le hizo perder protagonismo a Tunja frente a ciudades como Sogamoso y Duitama, donde incluso este año se licenciaron más metros cuadrados que en la capital”, afirmó Ochoa.
La dirigente gremial señaló que el impuesto de delineación urbana, que había llegado al 1,7 % sobre el valor total de la obra, se convirtió en una carga excesiva para los proyectos formales.
“Logramos que se redujera al 1 %, lo que genera un alivio importante para los constructores y para quienes desarrollan proyectos de vivienda, pero también para toda la ciudadanía, porque aplica para todo tipo de construcciones”, explicó.
Ochoa recordó que este tributo se paga una sola vez, al momento de obtener la licencia de construcción, y que su alto valor estaba afectando tanto a pequeños propietarios como a empresarios e inversionistas.
“Beneficia al particular que construye su vivienda en su lote, al empresario, al industrial y a proyectos institucionales como educación o salud. Todos nos beneficiamos de esta reducción”, señaló.
La gerente de Camacol indicó que Tunja se encontraba por encima de otras ciudades del país en el cobro de este impuesto, lo que restaba competitividad a nivel regional y nacional.
“Incluso frente a ciudades como Manizales, Montería, Villavicencio o Sincelejo, Tunja venía pagando un impuesto mucho más alto, lo que desincentivó la inversión y se reflejó claramente en el licenciamiento”, puntualizó.
Sobre el panorama del sector, Ochoa advirtió que 2025 cerró con cifras negativas, especialmente en vivienda de interés social.
“Tenemos caídas del 8,3 % en ventas, del 6 % en lanzamientos y del 26 % en iniciaciones. La vivienda VIS es la más afectada, lo que perjudica directamente a las familias de menores ingresos”, afirmó.
Finalmente, destacó que la reducción del impuesto es una señal positiva para reactivar la ciudad y anunció seguimiento conjunto a su impacto.
“Después de dos años de trabajo logramos volver al 1 %. Estamos muy contentos y comprometidos a hacer seguimiento con la Alcaldía y el Concejo para que esta medida se traduzca en más oferta de vivienda y nuevos proyectos para Tunja”, concluyó.
Camacol Boyacá y Casanare reiteró su disposición de continuar trabajando de manera articulada con la Administración Municipal y el Concejo en temas estratégicos para el desarrollo urbano y económico de la capital boyacense.



